15 de junio de 2021
La diputada de la provincia de Buenos Aires del macrismo, Carolina Píparo, admitió que se reunió de manera secreta con uno de los dos jóvenes a los que su marido persiguió y atropelló intencionalmente durante la noche del 31 de diciembre y que además le entregó cosas. Mirá la confesión completa.

El joven en cuestión denunció que la diputada de Juntos por el Cambio intentó sobornarlo con dinero, un celular y un par de zapatillas. Este relato fue reconocido por la legisladora este martes aunque negó que se trataba de un soborno y sostuvo que fue de una acción de buena fé.
En un largo hilo de Twitter Píparo resaltó "que una de las personas involucradas en el accidente tenía problemas de índole personal. Inmediatamente me puse a disposición y su abogado ofreció su casa como punto de encuentro".
La mujer aseguró que a este encuentro fue con su hermano y que allí "el joven manifestó que en el accidente se le había roto el celular y las zapatillas, ofrecí hacérselo llegar, se mostró contento y cuando lo recibió, me manifestó estar feliz y agradecido, incluso intercambiamos mensajes después de aquella reunión porque todo fue de corazón".
El escándalo por el intento de soborno de la dirigente estalló cuando el joven denunció que la legisladora intentó sobornarlo con dinero, un celular y un par de zapatillas. Según la denuncia, Juan Ignacio Buzali, el esposo de Píparo, le pidió el apartamiento de quienes fueran sus abogados a quienes acusó de haberlo llevado “a un encuentro clandestino y a escondidas, desconociendo el motivo de la reunión, que se realizó en una casa quinta”.
"Me siento muy mal por haber aceptado los 2 mil pesos que me entregó en mano la señora Píparo, los cuales oportunamente se los reintegraré", expresó el joven en el escrito en la denuncia. Ante esta situación, el abogado defensor de Luis Lavalle, el otro detenido, pidió que se revoque la prisión domiciliaria al considerar que hubo intento de soborno.

El letrado defensor de uno de los jóvenes, De Vargas, le planteó en un escrito que "es evidente el descaro e impunidad con que se maneja Carolina Piparo, llamando a la víctima de autos, es decir el menor al que su marido Buzali intentó matar, a un encuentro clandestino con la clara intención de influir en el testigo".
Y agregó: "Es evidente que el ilícito o al menos inmoral y antiético obrar de Píparo, tratando de influenciar testigos es en nombre y representación de su marido Buzali quien se beneficiaría de ello".
Luego, planteó que, "si Buzali por intermedio de Píparo se atreve a convocar a una reunión clandestina a la propia víctima regalándole bienes y dinero, esta defensa no puede ni siquiera imaginar los testigos que puede influenciar para que cambien su testimonio mediante el pago de dinero o la entrega de bienes".