29 de junio de 2021

. Piden prisión para el cura salteño que usaba su "mano divina" y abusaba de menores


Se está desarrollando el juicio contra el cura Rubén Agustín Rosa Torino. Está acusado de abuso sexual por Valeria Zarza, ex monja y Jonatan Alustiza y Yair Gyurkovitz, ex monaguillos. El cura salteño utilizaba la excusa de ser "su padre" para abusar sistemáticamente de las víctimas que en ese momento eran menores. El juicio terminará el próximo 8 de julio. Piden una condena ejemplar par el hombre que le arruinó la vida a las víctimas.





Comenzó el juicio contra el sacerdote Agustín Rosa Torino




El cura abusador será juzgado por Maximiliano Troyano y Roberto Faustino Lezcano y la jueza Norma Beatriz Vera. El pasado viernes comenzaron las audiencias. Este lunes, cuatro psicólogos apoyaron el relato de las víctimas que sufren signos de abuso y depresión.





Cabe destacar que en 2015, el cura ya fue acusado cuando recibió la primera denuncia por abuso sexual en diciembre de 2015. El argumento de la "divinidad" a la que recurría para abusar de sus víctimas parece importar poco en este juicio que genera muchas expectativas en Salta.





Rosa Torino está acusado de "abuso sexual gravemente ultrajante por la duración agravado por ser ministro de culto reconocido", en perjuicio de Yair Gyurkovitz y Valeria Zarza. En tanto, se lo acusa de "abuso simple agravado por ser el autor ministro de culto reconocido", contra Jonatan Alustiza. La justicia contempla penas de hasta 20 años de prisión y en el caso de que se lo encuentre culpable, Agustín Rosa Torino podría ser condenado a prisión efectiva.





Detales del infierno





Valeria Zarza, denunciante y ex monja. (Foto: Página 12)




Por el estrés que genera recordar y declarar de manera presencial los abusos, se había definido que dos de las víctimas lo harían mediante una app. Los problemas de conectividad impidieron que lo hagan. El que si dio su testimonio de forma presencial fue Yair Gyurkovitz.





El joven contó que vio sufrir también otros niños y adolescentes. Explicó que además de los abusos sexuales, también hubo humillaciones continuas, castigos y hasta malos tratos. Contó el infierno que significó estar con Rosa Torino por mucho tiempo.





Hay que destacar que abusos sexuales de Gyurkovits y Alustiza, fueron cometidos primero por el cura Nicolás Parma en Puerto Santa Cruz. Las víctimas buscaron ayuda y le contaron lo que habían vivido a Rosa Torino. El cura lo encubrió y prosiguió con los abusos.





Los denunciantes coinciden en que Rosa Torino los manipulaba para hacerles "revisaciones". Les decía que era él era como "un padre" para ellos. Así accedía a que se bajen los pantalones y les muestren los genitales. Las revisaciones fueron tantas que se terminaron naturalizando.





Un pueblo que pide justicia





Organizaciones sociales se movilizan para pedir justicia




El caso de Rosa Torino generó el repudio generalizado de organizaciones sociales y políticas. Se expresaron con manifestaciones para meter presión a la justicia y que el cura abusador tenga una condena ejemplar de cumplimiento efectivo.





"Rosa Torino, como con tantos otros casos de curas abusadores como Zanchetta, Lamas, Balbi; goza con una comodidad increíble en esta situación. No sólo el Vaticano y el Arzobispado de Salta recolectaron pruebas y testimonios que no fueron llevados a la justicia ordinaria, sino que le dan prisión domiciliaria en un Chalet de lujo a las afueras de la ciudad", denunció en diálogo con Mundo Poder Maripaz Portocarrero, referente de a Unión de Juventudes por el Socialismo





Y en esa misma línea, agregó: "Esto en nombre de sus méritos como fundador del Instituto Religioso Clerical Hermanos, discípulos de Jesús de San Juan Bautista, Casa Exaltación de la Santa Cruz".





Portocarrero sostuvo que "los ataques hacia las familias no son solamente sexuales". Pone la lupa sobre "delitos económicos" en lo que podría verse involucrado. "No le bastó con jugar con la fe de les niñes y las familias, quienes les confiaban a sus hijes, sino que les manipulaba para robarles", denunció con bronca.





Diversas organizaciones acompañan a las víctimas y presionan para tener un resultado favorable de parte de la justicia, como así también un cambio radical en el orden social: "Desde la Unión de Juventudes por el Socialismo, exigimos basta de impunidad, basta de encubrimiento. La separación de la iglesia y el estado urge, en medida que no son capaces de juzgar a los curas abusadores por sus actos por cuidar los acuerdos políticos que mantienen entre ambas instituciones"





"Nosotres nos vamos a seguir organizando y movilizando con la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos hasta conquistar la condena efectiva y cárcel común", concluyó Portocarrero.


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