6 de julio de 2021
Se trata de Ángela Peralta, una cantante mexicana, soprano icónica que durante 20 años conquistó los principales escenarios europeos. En México la llamaban “el ruiseñor mexicano”, y en Italia “Angélica de voz y de nombre”. El doodle de Google de la fecha es en dedicación a este talento de mujer que se conoció y disfrutó en ambos lados del atlántico, en el siglo XIX.

Peralta nació el 6 de julio de 1845 en la Ciudad de México. Desde los 8 años su talento en la voz era notable. Tal es así que gracias a su presentación de “Belisario” de Gaetano Donizetti, se le abrieron las puertas para ganar una beca y estudiar en el Conservatorio Nacional de Música. Para el Instituto Nacional de Bellas Artes, Ángela Peralta fue la “máxima estrella del canto mexicano de la época”. Además, se convirtió en la primera mexicana en actuar en el famoso Teatro de La Scala en Milán.
Su verdadero debut se dio cuando tenía apenas 15 años. Se presentó en el Gran Teatro Nacional interpretando a Leonora de “El Trobador de Verdi”, y allí se ganó la fama que la acompañó hasta el día de su muerte. Llegó a presentarse en gran cantidad de lugares por el mundo, como por ejemplo en Turín, Génova, Nápoles, Roma, Florencia, Bolonia, Lisboa, París, Barcelona, Madrid, El Cairo, Alejandría, San Petersburgo, Nueva York, La Habana y varias ciudades mexicanas.

El 13 de mayo de 1862, la soprano hizo historia con su increíble presentación en el Teatro de la Scala en Milán, donde interpretó “Lucia de Lammermoor”. Al finalizar la misma, tuvo que salir 32 ocasiones al escenario para agradecer las ovaciones de los conmovidos asistentes. También se presentó ante los reyes Víctor Manuel II, su esposa y hasta ante el Papa Pío IX. Aseguran que éste último le habría dicho al escucharla que “así se canta en el paraíso, ya puedo morir tranquilo porque ya conocí como cantan los ángeles en los dinteles de la gloria”.
Ángela Peralta falleció el 30 de agosto de 1883, a causa de una infección de fiebre amarilla, en el puerto de Mazatlán Sinaloa. Su voz privilegiada se apagó producto de una epidemia.