9 de julio de 2021
El ministro de Relaciones Exteriores del Estado plurinacional de Bolivia, Rogelio Mayta, denunció este jueves que el Gobierno de Mauricio Macri envió “material bélico” para “colaborar” con la destitución por las armas de Evo Morales. Según la información, el expresidente argentino colaboró con el régimen de Jeanine Añez con armamento para reprimir las protestas sociales que tuvieron su punto máximo en las llamadas "masacres de Sacaba y Senkata".

El hecho se conoció gracias a la exhibición de una carta que el general Jorge Gonzalo Terceros Lara le envió el 13 de noviembre de 2019 al embajador argentino en Bolivia, Normando Álvarez García. En la misiva Terceros Lara le agradecía al entonces mandatario argentino por la “colaboración prestada” a la Fuerza Aérea de ese país.
“Resaltamos que la Argentina de Macri les dio a las fuerzas militares, que reprimieron la protesta social en noviembre de 2019, munición letal”, explicó el ministro Mayta durante una conferencia de prensa que brindó en la noche de este jueves. En ese sentido, precisó que la administración nacional aportó “equipamiento y material para que se puede reprimir la protesta social para consolidar el Gobierno que rompía el orden constitucional”.
“Consideramos esta situación de extrema gravedad y absolutamente inaceptable. Es una contribución para que se cometan graves violaciones de DD. HH., y para que se atente contra la soberanía y dignidad nacional”, sentenció el funcionario boliviano.

El material enviado por la gestión de Macri a Bolivia consistió en cartuchos de municiones, granadas de gas y gases lacrimógenos, según el canciller. En la misma instancia, se demostró que el gobierno ecuatoriano de Lenin Moreno, también envió material bélico para robustecer la dictadura de Jeanine Añez.
Ante esta situación, el Presidente argentino, Alberto Fernández, envió una carta a su par Luis Arce. En ella expresó su “dolor y vergüenza” al tomar conocimiento del hecho y pidió disculpas “en nombre del pueblo argentino” por el accionar de Macri. A su vez, le informó que el tema se encuentra en investigación por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

“Quiero en primer lugar pedirle disculpas a su Gobierno y a su pueblo en nombre del pueblo argentino”, expresó el mandatario nacional y aseguró que el envió de este material “no puede ser interpretado sino como un refuerzo a la capacidad de acción de las fuerzas sediciosas contra la población boliviana en esos días”.
“Se trató de una colaboración decidida por el gobierno del entonces Presidente Mauricio Macri con la represión militar y policial que sufrieron quienes defendían el orden institucional en su país”, aseveró.
“Guardo para tranquilidad de mi conciencia, haber hecho cuanto antes estuvo a mi alcance para preservar la vida de Evo Morales, Álvaro García Linera y muchos otros hermanos bolivianos asediados por los golpistas”, continuó.
“Nuestras democracias están fuertes. Tenemos que seguir trabajando para consolidarlas. Con el respeto y afecto de siempre. Sinceramente”, concluye la misiva, con la firma del mandatario argentino.