9 de julio de 2021

. Los quieren desalojar a la fuerza y con topadoras: "No tenemos donde irnos"


El jueves al mediodía se realizó un operativo conjunto entre la policía y gendarmería para desalojar con topadoras a casi 300 familias que viven en el barrio Camino de la Ribera de Lomas de Zamora. La justicia determinó que en el lugar se hicieron loteos y construcciones ilegales. Las familias se defienden y aseguran que pagaron las tierras. La situación es desesperante.





Se destruyeron casas de forma parcial




Sin media muchas palabras y ante la resistencia inútil de hombres, mujeres y niños, los efectivos avanzaron con topadoras para derrumbar las viviendas. El procedimiento se realizó a instancia de la decisión Federico Villena, juez federal de Lomas de Zamora.





Se vivieron momentos de suma tensión, mientras los efectivos avanzaban con el intento de destrucción de los hogares, las familias se opusieron. Hubo enfrentamientos y por momentos de desató una verdadera batalla campal. "Fuimos muy maltratados ayer, a los chicos los separaron de sus padres, incluso gendarme ria los golpeó. Los padres y los chicos se pusieron adelante para que no rompieran las casas", asegura en diálogo con Mundo Poder Virginia, propietaria de una casa.









Las familias aseguran que se hicieron dueñas de las tierras "de buena fe". Resaltan que compraron los terrenos y edificaron sus viviendas allí. Sin embargo, desde el municipio de Lomas de Zamora y el gobierno nacional apuntan a "limpiar" el lugar para realizar una obra hídrica. Lo cierto es que la causa se judicializó y el jueves terminó colapsó con el operativo desalojo.





Las familias resisten





Las familias aseguran que no se van a ir del predio




Muchas familias permanecen en el lugar y sostienen que son rehenes ya que hay gran presencia de efectivos de gendarmería. "Rompieron la casa con los tractores, fue un desastre. Yo vivo con mi familia, tengo cuatro hijos, todos son menores de edad. Mi bebé nació acá. Quedamos algunas familias, las casas están rajadas, es un peligro", contó con nerviosismo Virginia.





Y agregó: "Tenemos a la gendermeria que está acá. Se instalaron, ellos no nos dejan salir, tienen la llave y si salimos no nos dejan entrar de nuevo. Estamos como presos. Nos dicen que tenemos que irnos".





Al ser consultada por la posibilidad de que se vuelva avanzar con un operativo de desalojo, Virginia deja en claro la posturas de las familias. "No tenemos casas donde irnos. No nos vamos a ir porque esta es mi casa, nosotros no usurpamos ni nada. Nosotros compramos, tenemos documentos de lo que compramos y pagábamos cada mes".





Con las familias aguantando y los efectivos de gendarmería en el lugar, la tensión va en aumento. ¿Habrá posibilidades de llegar a una resolución pacífica del conflicto?


































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