12 de julio de 2021
Este 13 de julio se cumple un año de la desaparición de Salvador Altamura, un abogado de 48 años al que vieron por última vez el día que salió a caminar junto a su amigo, Darío Rubén Dening, quien es el único imputado de la causa. Toda una familia mantiene la esperanza de encontrarlo

Altamura es un abogado quilmeño que desapareció hace un año cuando caminaba junto su amigo. La causa se encuadra hasta el momento en "robo calificado" y "homicidio criminis causa". Su familia espera por la elevación a juicio, al tiempo que no pierde las esperanzas de poder reencontrarse con su ser querido.
A partir de todo el tiempo transcurrido en la causa, la causa podría ser elevada a juicio por la fiscal Ximena Santoro, la titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 7 de Quilmes, quien está a cargo de la investigación. Cabe destacar que la causa por la desaparición del abogado, en principio, estuvo a cargo del fiscal Ariel Rivas, de la UFI 1 de Quilmes, pero tiempo después pasó a la órbita de Santoro.
La fiscal ordenó en el último tiempo una serie rastrillajes y allanamientos importantes para la investigación. Semanas atrás la fiscal también amplió la acusación de Dening, detenido desde agosto del año pasado. De "robo calificado" y privación ilegal de la libertad", la acusación pasó a "robo calificado" y "homicidio criminis causa".
Con esta última acusación, en el caso de que se comprueben las sospechas sobre el amigo de Altamura, se prevé una condena de prisión perpetua. De esta manera se lo acusa básicamente de haber matado a la víctima para ocultar o lograr la impunidad de otro delito.

En diálogo con Mundo Poder, Norma Wambold, madre de Salvador Altamura, señala que el dolor es grande pero la esperanza de poder encontrarlo es la misma. "El tema es tratar de seguir visibilizando esto, la última noticia es que en cualquier momento dados los tiempos que han transcurrido los pasos procesales, esto se debería elevar a juicio. La fiscal ha dado un calificación máxima. Supongo que tiene fundamentos suficientes en el expediente reservado para poder sostener esta acusación tan grave, a pesar de que aún el cuerpo de mi hijo no aparezca".
Wambold resalta que Dening se niega "sistemáticamente a declarar, a decir algo". La investigación de la fiscal comenzó a mostrar indicio de un crimen y la familia recalca que hay nuevos elementos que se analizan: "La causa dio un vuelco importantísimo desde que ella (Santoro) se hizo cargo. No tenemos otra opción que mantenernos fuerte y seguir investigando para seguir buscando, saber fundamentalmente que pasó y donde está mi hijo".
La madre del desaparecido hace hincapié en el dolor de su nieta que no tiene un lugar físico para ubicar a su padre, sea en las circunstancias que tengan que ser. Más allá del dolor desgarrador de no saber nada de Salvador hace un año, la familia sigue sacando fuerzas de donde no hay para elevar el pedido de justicia.
Wambold entiende que Dening tuvo cómplices y que será fundamental que la investigación continúe ese curso: "Debe tener algún tipo de asesoramiento porque es un año que no se sabe nada. No se encontró ni un pelo. El silencio de el tiene que proteger a alguien. Le pido encarecidamente que diga donde está mi hijo"