13 de julio de 2021
El pasado sábado se cumplió un año del asesinato de Lucas Verón, el joven de González Catán al que ultimaron de balazos el día de su cumpleaños. Por el crimen están imputados dos policías bonaerenses. La familia denuncia que hay una clara maniobra de encubrimiento para los efectivos. Piden que que se haga justicia de manera urgente.

Lucas Nahuel Verón, cumplía 18 años el 10 de julio de 2020, el último día de su vida. Por el crimen quedaron detenidos dos policías. El asesinato se dio en medio de un confuso episodio después de que el joven haya salido a comprar bebidas con un amigo. Todo cerca de su casa, en el partido bonaerense de González Catán..
Verón recibió un balazo con orificio de entrada en el tórax y de salida en la espalda que lesionó sus pulmones y el corazón. Esa fue la causante de su muerte. Los exámenes forenses de la Morgue Judicial de Lomas de Zamora informaron cuando examinaron el cuerpo que no pudieron obtener un proyectil. Lo que si se supo es que Verón lo atravesaron de adelante hacia atrás.
Por el momento, los efectivos Ramón Ezequiel Benítez y Cintia Duarte quedaron imputados por el fiscal de la causa. Se los acusa del delito de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por la condición de policías”.
En primera instancia se había informado que la justicia contaba con la secuencia de las filmaciones captadas por las cámaras de seguridad de la zona donde se observa parte de la persecución. Allí se logró identificar al móvil policial pero no hay grandes avances en la causa.
En diálogo con Mundo Poder, Cinthia, hermana de Lucas Verón, cuenta que el pasado sábado se realizó una caravana de protesta en conmemoración de Lucas. Estuvieron presentes amigos, familiares, pero además organizaciones sociales, gremios y organismo de derechos humanos. Todo piden justicia por este caso que a todas luces demuestra que Lucas es una víctima más del gatillo fácil.

El trágico episodio ocurrió alrededor de la 1:30 en el barrio Villa Scasso. Los investigadores detallaron que Verón volvía con su amigo de 17 años en una moto y comenzaron a ser perseguidos por un móvil del CPC, ocupado por la pareja de policías.
Se determinó que el pasajero impactó por detrás al vehículo en el que iban Verón y su amigo, quienes automáticamente cayeron al piso. Según el relato del sobreviviente, los policías los empezaron a seguir a la nada. Se quisieron dar a la fuga porque se asustaron. Los chocaron, perdieron el control de la moto y cayeron.
En ese momento, Benítez, quien estaba manejando el móvil, bajó y efectuó dos disparos. Verón quedó tendido en el suelo mientras que su amigo pudo escapar para dar aviso a la familia. Denuncian que el hecho es un típico caso gatillo fácil que se busca encubrir.