19 de julio de 2021
En la Argentina se estima que hay por lo menos, 100.000 niños, niñas y adolescentes con comorbilidades. Chicos con patologías muy complicadas que necesitan atención especial para desenvolverse en el mundo en que vivimos.

En esa línea, la pandemia del coronavirus llegó a desnudar una terrible realidad: el abandono por parte del Estado a las personas con comorbilidades y discapacitadas, con mayor énfasis, en los niños, niñas y adolescentes.
Casi dos años después de iniciada la pandemia, cansados de esperar, y con la angustia de saber que la vida de sus hijos corre riesgo, surgió en la Argentina la Red Vacuname, un grupo que se creó a través de padres autoconvocados "que vimos la necesidad de juntarnos y hacer un poco de ruido, pidiendo que se les dé a nuestros hijos menores de edad, con comorbilidad, la vacuna contra el coronavirus, ya que no están contemplados en ningún plan de vacunación actual", dijo Carla Tonin, integrante de la Red.
Carla Tontin tiene un hijo de 15 años con comorbilidades y es una de las integrantes de la Red Vacuname, que hasta ahora cuenta con unas 360 familias autoconvocadas que piden celeridad al Gobierno nacional.
En concreto, desde la Red Vacuname le están solicitando al Gobierno que se integre al esquema y jornada de vacunación la dosis del laboratorio Pfizer, única que probó y pasó los controles necesarios para ser aplicada en menores de edad con comorbilidades.
"La única vacuna que está probada y aprobada para los menores con comorbilidades es la de Pfizer, y es la que estamos pidiendo que por favor se les traiga", dijo Tonin.
En ese sentido, algunas versiones han surgido luego de la aparición y mediatización de la red Vacuname, a quien un sector los afilia a las filas de la oposición y alegan que es un grupo "para hacerle lobby a Pfizer y Juntos por el Cambio".
Ante las versiones, desde la Red Vacuname alegan que, en realidad, nadie que no tenga un menor con comorbilidad en su casa o en su familia puede entender la gravedad del asunto, que trasciende lo político y otras cuestiones, y que se resume en un tema de vivir o morir.
"Cuando dicen que esta organización tiene que ver con algo político, yo digo que la vida de mi hijo Matías -un chico de 15 años con comorbilidades- no es ni oficialista ni opositora, sino la vida de mi hijo, que tiene el mismo derecho de vivir que cualquier tipo de persona con discapacidad o sin discapacidad, el necesita una vacuna urgente. Hoy está aprobada la de Pfizer, pero si mañana se aprueba otra, la de Moderna, o cualquiera que se aprueba, se dará esa", explicó la mujer.
Y siguió: "Esto chicos tienen patologías severas y muy complicadas, por eso no se le puede dar cualquier vacuna o cualquier cosa, sino que tiene que estar realmente aprobado, y hasta ahora, la única que hizo la prueba y la pasó fue la Pfizer, que cuenta con la aprobación de la FDA y la ANMAT".
Al ser consultada sobre otras vacunas de laboratorios como Moderna, que según estimaciones del Gobierno podrían aplicarse a menores de edad, pero el contrato está firmado para que la dosis lleguen en cantidad -20 millones- recién en el primer trimestre del 2022, Totin respondió:
"Tener esperanza para esperar hasta el primer trimestre de 2022 es muy difícil, sobre todo cuando se va la vida de tu hijo y cuando ya se fueron muchas vidas de muchos chicos adolescentes", reflexionó.
"No nos olvidemos que estos chicos adolescentes ya nacieron con complicaciones de salud, algunos chicos tal vez, queden postrados en una cama por el resto de sus vidas, pero para sus papás son su vida entera", reflexionó la integrante de Vacuname.
Y añadió: "La vida de nuestros hijos se va, y cada minuto que pasa es letal".
"Lo que estamos pidiendo es celeridad… así como se cuidó a las personas de riesgo mayores de 80 años, a estos chicos también hay que cuidarlos, o como son discapacitados es mejor que no estén y no ocupen un lugar", se preguntó Totin.