23 de julio de 2021
Este viernes 23 de julio comenzaron oficialmente los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, cuya finalización tendrá lugar el próximo domingo 8 de agosto. Una de las primeras imágenes que se pudo ver en la ceremonia inaugural desde el Estadio Nacional, emocionó a todos los presentes y seguidores de la transmisión. Esa imagen mostraba a una atleta corriendo silenciosamente en una cinta reflejando el esfuerzo que tuvieron que hacer todos los deportistas del mundo para mantenerse en forma durante la pandemia de coronavirus.

Una historia especial se desprende de este homenaje, y tiene que ver con Arisa Tsubata. La boxeadora de 28 años fue la deportista elegida para abrir el evento en representación de muchos colegas. Tsubata apareció corriendo en una cinta, completamente sola y en silencio, como símbolo de esa preparación en circunstancias atípicas. Pero la joven boxeadora no solamente se ocupó de entrenar para mantenerse en forma. Su historia trasciende porque ella es un gran ejemplo dentro de la labor sanitaria para combatir a la pandemia.
Tsubata combinó su entrenamiento con largas jornadas laborales en un hospital de Tokio, cambiando los guantes de boxeo por los quirúrgicos. “Siempre nos enfrentamos al riesgo de una infección en las instalaciones sanitarias. Mis compañeros y yo hemos trabajado con el estrés añadido de poder quedar contagiados”, había manifestado en una entrevista el año pasado. Lo cierto es que ella, habitualmente, trataba con pacientes de cáncer, pero le tocó encargarse de los enfermos de COVID-19 y batalló contra la constante amenaza de un colapso del sistema sanitario japonés por los picos de los brotes de la enfermedad.

Comenzó a practicar este deporte en el año 2018. Lo hizo para perder peso y mantenerse saludable, sin embargo, rápidamente se encontró preparándose para competir profesionalmente. Ganó el campeonato japonés y fue seleccionada para el equipo nacional. Soñaba con progresar en el pugilismo, pero sin dejar de lado su trabajo en sanidad.

Arisa estuvo preparándose los clasificatorios olímpicos de boxeo con la esperanza de competir en Tokio, pero el Comité Olímpico Internacional (COI) decidió cancelarlos y asignar los lugares de acuerdo a las clasificaciones de los últimos años. A pesar de que su clasificación quedó frustrada, logró tener un papel destacado en la apertura de estos Juegos Olímpicos. Sin dudas, fue la gran protagonista de la escena al representar el sentimiento de todos aquellos atletas que no dejaron caer su ilusión mientras el mundo sufría los impactos de la pandemia y el gran evento era postergado.