23 de julio de 2021
Paula Pareto fue una de las elegidas para llevar la bandera olímpica en un reconocimiento que marca su importancia dentro del deporte a nivel mundial. Su sorpresiva aparición hizo su efecto sobre la parte final de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Tokio.

La judoca de 35 años se despedirá de la actividad deportiva de élite en esta cita olímpica para dedicarle más tiempo a su otra gran pasión: la medicina. La Peque, ganadora de la medalla dorada en la categoría hasta 48 kilos de judo en Río de Janeiro 2016 debió alternar su vida como médica y los entrenamientos para los Juegos Olímpicos durante todo el año pasado en plena pandemia.
Ser elegida para portar la bandera olímpica en esta ceremonia de apertura es uno de los reconocimientos más importantes que puede recibir una atleta olímpica junto con el encendido del pebetero.
Junto a ella caminaron Kento Momota (Asia-Japón-bádminton), Mehdi Essadiq (África-Marruecos-triatlón), Elena Galiabovitch (Oceanía-Australia-tiro), Cyrille Fagat Tchatchet II (Refugiados-halterofilia) y Paola Ogechi Egonu (Europa-Italia-Vóley). Al igual que Pareto, los deportistas mencionados trabajaron en centros médicos, ayudaron en hospitales o en sitios de testeos de COVID-19 durante la pandemia y, ante esto, tuvieron su gran reconocimiento.

Luego de recorrer parte del estadio con la bandera olímpica, los seis deportistas que portaron la insignia en representación de cada continente le cedieron el paso a un grupo de trabajadores de la salud que terminaron el camino como distinción a la ardua labor que continúan teniendo en esta pandemia.
Pareto cerrará su carrera deportista con el combate que tendrá ante la sudafricana Geronay Whitebooi en su divisional de judo. Si logra avanzar durante la madrugada del sábado, podrá acceder a los combates por medalla que se realizarán entre las 5 y las 7 de la mañana (horario argentino).