29 de julio de 2021
Tras un amargo debut en los Juegos Olímpicos Tokio 2020, Delfina Pignatiello volvió a tener una mala jornada. La nadadora argentina quedó octava en su serie de los 800 metros libres, con un tiempo de 8:44.85, a 26.08 de la primera, la rusa Anastasiia Kirpichnikova. Fue su última, y segunda presentación en la competencia.

El lunes pasado, Pignatiello finalizó octava en la prueba de 1500 metros libres, un resultado que la obligó a redireccionar sus objetivos. Para poder acceder a la final debía meterse entre los 8 mejores tiempos de la table general que en total componen 31 nadadoras divididas en 4 series. Finalmente, no lo logró. La final de esta modalidad será el viernes 30 de julio desde las 22.46 (hora argentina).
La nadadora argentina de 21 años y oriunda de San Isidro aseguró que “los nervios me traicionaron, pero éste no era el resultado esperado ni por el que entrené. Pero me quedo con el esfuerzo que hice durante todo este tiempo en el que no pude entrenar al ritmo que quise por la pandemia, mientras que las rivales sí pudieron”. En su debut no pudo clasificarse a la próxima ronda y logró un tiempo de 16 minutos y 33 segundos.

Además, dijo que “fue mi primera experiencia olímpica y en una pileta larga y no fue el resultado que quería, pero esto no se terminó y ahora me voy a preparar para los 800 metros”. Tampoco pudo con esta prueba.
La prueba de 1500 metros libres fue la primera que se realiza en la historia de la natación femenina en unos Juegos Olímpicos y el podio le correspondió a Katie Ledecki (EEUU) (15.35), Jianjiae Wang (China) (15.41) y Sarah Kohler (Alemania) (15.52).
Luego de finalizar la prueba de los 800 libres, Pignatiello habló con la TV Pública y dijo, entre otras cosas, que “no me pude recuperar al 100% del otro día. Por más que puse todas mis garras para cambiar el chip y hoy tener mi revancha, tampoco se me dio. Estoy intentando disfrutar de mis primeros Juegos Olímpicos que ya es un sueño cumplido para mí a pesar de mi rendimiento”.
“Hace un año la verdad que ni me planteaba estar acá con todo lo que pasó que no es excusa, pero ya estar acá es un montón. Se ve un rato de competencia nada más después de todo lo que uno hace en la oscuridad, y yo me quedo con todo ese trabajo que hice, con lo que aprendí. Ahora me tocarán las vacaciones y arrancar con otra cabeza ese proceso”, agregó.
Y cerró: “Esto es una carrera larga. No es un antes ni un después, no hay nada tan importante y tan terrible en la vida y quiero aprender de eso. Muchas veces tengo que recordarme a mí misma dónde estoy, soy muy autoexigente y poco conformista. Hace mucho que no me iba mal en un torneo”.