7 de agosto de 2021
Este sábado se cumplen 10 años de la partida de Leo Mattioli, el último romántico de la movida tropical. Con el correr de los años, el cantante santafesino entró en los corazones de todos los amantes de la música en el país. De esta manera se volvió en uno de los artistas populares más importantes del país.
La vida del "León" tuvo altos y bajos, pero siempre lo encontraron vinculado a la música. Se volvió un cantante popular a partir de las letras de sus canciones, su manera de cantar y su forma de pararse en los escenarios. Esto lo valió un rápido ascenso en su carrera.
El éxito, la fama y la popularidad lo hicieron coquetear con las adicciones y la constante pelea por su vida. Sin dudas, esa figura que emergía más allá de sus canciones hizo que los fanáticos se vuelvan aún más fanáticos y que sus detractores terminen rindiéndose a sus pies.
El carisma de Leo y su capacidad de seducción hicieron que rápidamente sea conocido como “el león santafesino”. Se convirtió en una verdadera estrella de su época, pero de un tiempo para acá su figura creció aún más. Las vistas de sus videos en redes sociales, los memes y el consumo irónico, hicieron que su figura sea redescubierta por nuevas generaciones.

Leo Mattioli desde muy joven mostró interés en vincularse con el mundo de la música. Sus conocidos cuentan que en la primaria y en la secundaria duró solo una semana ya que lo expulsaron por mala conducta. Empezó a trabajar de muy chico y con solo tenía quince años se fue a vivir con dos prostitutas.
El conocimiento de la noche que "mamó" de muy chico lo volcó en su canciones románticas. El León contaba historias vividas, contaba sobre lo que le sucedía, hablaba de amor como muy pocos. Sus letras originales lo volvieron popular y un artista con sello propio.
Aún se recuerda el accidente de tránsito en la madrugada del 15 de enero de 2000, donde perdieron la vida dos músicos del Grupo Trinidad. En ese momento volvían de una gira por el norte de la provincia de Santa Fe. Mattioli quedó en estado crítico, casi muere y después de una operación resucitó.
Sumido en las adicciones a las que enfrentó gran parte de su vida, Matiolli dijo basta el 7 de agosto de 2011. Estaba en un hotel de Nocochea cuando tuvo un paro cardiorespiratorio. De allí en más su figura creció a niveles insospechados y 10 aos después es una leyenda de la música argentina,