13 de agosto de 2021
Alberto Fernández participó de un acto en Olavarría y explicó por qué incumplió las normas que estableció para todos los ciudadanos en el marco de la pandemia coronavirus para evitar contagios. Las repercusiones por la realización de una fiesta de cumpleaños de la primera dama en Olivos, en medio de una cuarentena estricta, pusieron la imagen del mandatario en el ojo de la tormenta.

Los únicos que se habían referido al escándalo en cuestión fueron el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, quien calificó la fiesta como un "descuido" y admitió que se cometió "un error", y el exjefe de Gabinete del kirchnerismo, Aníbal Fernández, quien le echó la culpa a la primera dama por haber organizado la fiesta: "¿Qué va a hacer Alberto Fernández, cagarla a trompadas a Fabiola?", expresó.
No obstante, la gran expectativa estaba en qué diría Fernández sobre la difusión de las imágenes en el cumpleaños de su mujer. "Fabiola convocó a una reunión con sus amigos y a un brindis que no debió haberse hecho. Lamento mucho lo ocurrido, no va a volver a pasar. Debí haber tenido más cuidados y no los tuve", expresó al tomar la palabra durante el acto en Olavarría.
"Les voy a pedir un permiso, que me dejen reflexionar con ustedes algunas cosas que tengo la necesidad de decir. Los pibes más jóvenes que me conocen dicen que no soy un careta, nunca quise esconderme detrás de nadie para dar la cara", indicó. "Néstor (Kirchner) decía que somos gente común con responsabilidades importantes. Abrazamos un desafío muy difícil, sabíamos el país que nos dejaban, y apareció la pandemia y nos exigió muchas restricciones. Le pedí a muchos argentinos que nos acompañaran, porque era necesario cuidarnos y preservar la salud", expresó antes de disculparse por las fotos que generaron polémica.
"Olivos se convirtió en una ciudad. Iban gobernadores, diputados, empresarios, gente que tenía problemas por la pandemia y merecían ser recibidos. Viví todo ese tiempo en un gran vértigo, que me hizo tener reuniones no con 10 personas, sino con 100 personas", prosiguió.

A pesar de haber negado, días atrás, la existencia de una reunión social en Olivos, el mandatario añadió: "Todos supieron quienes entraron porque nosotros lo contamos. No ocultamos nada, nada debo ocultar. Lamento lo que ocurrió, no va a volver a ocurrir". Luego, ante los aplausos de los presentes, agradeció: "No saben lo bien que le hace a uno recibir la comprensión de hombres y mujeres como ustedes".
Alberto Fernández estuvo acompañado por el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof; el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa; y el ministro del Interior, Eduardo "Wado" De Pedro. En tanto, la candidata a diputada del Frente de Todos en provincia, Victoria Tolosa Paz, participó de manera virtual.
Durante este viernes, el presidente anunció un beneficio que llegará a 3,1 millones de hogares. El régimen disminuye los componentes fijos y variables de la factura del servicio de gas por redes para los usuarios y las usuarias residenciales de "zona fría", lo que les representará un descuento del 30 y 50 por ciento.
Este beneficio alcanzará al 44 por ciento de los usuarios y usuarias de gas del país, siendo unas 12,8 millones de personas, gracias a la incorporación de más de 60 localidades de las provincias de Buenos Aires, Mendoza, San Juan, Salta, San Luis, Jujuy, Catamarca, Córdoba, San Juan, La Rioja y Santa Fe.
El fiscal federal Ramiro González, quien se encuentra a cargo de la causa que investiga las visitas VIP de Olivos, pidió a Casa Militar el listado de personal funcional y de carácter privado que asistió a la quinta de Olivos el 14 de julio del 2020, día en el que Yáñez celebró su cumpleaños 39.

En esa misma fecha, en el AMBA, regía un DNU que prohibía las reuniones sociales con más de 10 personas en espacios cerrados.
Si bien la causa quedó radicada en el Juzgado Criminal y Correccional Federal 7, una avalancha de nuevas denuncias podrían desencadenar un conflicto de competencia con la justicia federal de San Isidro, la cual tiene jurisdicción sobre Olivos. De esta manera, el expediente podría terminar entonces en manos de la jueza federal, Sandra Arroyo Salgado, ex mujer de Alberto Nisman.