18 de agosto de 2021
A pocas semanas de las elecciones legislativas, el Gobierno mira con preocupación los índices de consumo de carne y los aumentos que son imposibles de asimilar por los bolsillos. Agosto no es la excepción a la regla y se espera que continúe con la tendencia del último año. El último informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) mostró que los cortes incrementaron en promedio un 7,7%.

Pese a que el Gobierno estableció restricciones a las exportaciones que se implementó por treinta días entre mayo y junio, la situación no mejora. Mes a mes los cortes aumentan y los doce meses la suba alcanzó al 90,3%.
Estos datos forman parte del último informe del IPCVA y genera real preocupación en el Gobierno. El asado tira tuvo un aumento del 4,5% en junio, pero que en la comparación con junio del año el 2020 encabezó las subas entre todos los cortes. Llegó a un 101,5%. Se compra en promedio a $701,91 el kilo.
Mientras que el lomo, el corte más caro, tuvo un precio promedio de $987,41 en junio. Otros cortes que aumentaron en gran volumen: la falda (97,6%), la tortuguita (97,3%), el vacío (97%), la cuadrada (95,7%), el osobuco (95,2%) y la tapa de nalga (90,7%).
Esto significó un aumento mensual del 8,6% e interanual del 86,6%. Estos son solo algunos ejemplos de la situación crítica que se espera que se repita en julio cuando se conozcan los datos y posteriormente en agosto. El aumento imparable de la carne hizo que supere a la inflación del rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas y lo duplicó en algunos casos.

En este contexto, los consumidores se vuelcan a otras opciones. Los dos principales sustitutos de la carne vacuna, el pollo y el pechito de cerdo. Aunque para el mal de las familias, también evidenciaron incrementos interanuales superiores a la inflación: 64,8% y del 63,7%, respectivamente.
La faena de cabezas de ganado ya cayeron un 11,2% interanual en el segundo trimestre del año. Según la Fundación Mediterránea, el consumo per cápita descendió al nivel más bajo de la historia. En los primeros cinco meses consumo meses del 2021 se ubica apenas en 45,3 kilos per cápita.
Cabe destacar que esta situación viene de arrastre ya que durante el 2020 se perdieron 560 mil vacas vientre. Otro índice preocupante es que el salario subió apenas un 38% durante un período similar de aumentos. La suma de estos indicadores solo hace pensar cuando se aplicará un freno a los aumentos para que la familias vuelvan a comprar carne.