18 de agosto de 2021
A raíz de un reajuste llevado adelante en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), las PyMES industriales se encuentran en alerta por la pérdida de rentabilidad y de competitividad ante el aumento de las tarifas eléctricas que llegaron a las fábricas. Las modificaciones se realizaron durante los primeros seis meses del año. Cabe hacer mención que el mapa de la actividad pyme electrointensiva cambió completamente cuando los nuevos valores finales se duplicaron a comienzos del 2021.

Esta crisis estalló frente a la posibilidad de un nuevo aumento, destinado a las empresas distribuidoras. Las cuales, por el momento, no han recibido beneficios del incremento previamente denunciado. Por tal motivo, desde el Gobierno buscarán una mesa de diálogo para estudiar las alternativas que hay. Y evitar un mayor impacto en las pymes ante la reactivación de la economía.
Cabe recordar que, ante una quita de subsidios para las distribuidoras de gas, el Gobierno nacional permitió a las pymes la contratación directa del gas en boca de pozo. También garantizó la provisión del insumo para la producción fabril.

Las alertas se encendieron a través de Industriales Pymes Argentinos (IPA). Al respecto, el presidente de la mencionada entidad, Daniel Rosato, explicó que “las variaciones de las boletas de electricidad que llegaron a las pymes son impactantes. En todos los casos pertenecen a aumentos de precios en los cargos adicionales que corresponden al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). Que llevaron a duplicar el costo de la energía eléctrica para las fábricas electrointensivas".
“El salto desencajado del precio de la electricidad que llegó a las pymes tendrá una consecuencia muy fuerte sobre la economía. O bien las empresas anulan prácticamente la rentabilidad, o se ven obligadas a traspasar los mayores costos a los productos", agregó el dirigente. Asimismo, se quejó sobre que “estamos en una batalla histórica contra la inflación, que es uno de los males de nuestra economía. En donde todos ponemos nuestro granito de arena para que la mejora del poder adquisitivo de los trabajadores, vía acuerdos salariales, se convierta en más producción. Pero también debe traducirse en mejor producción porque trabajar más para ganar menos no es negocio para nadie".
Por otra parte, Rosato pidió volver a analizar las variaciones en el MEM dado que “la falta de rentabilidad tiene un impacto directo en el desarrollo de la actividad económica. Que verá cortado en la reactivación la posibilidad de crecer por encima de la variable apertura y mayor consumo. Luego de los cierres por pandemia" de coronavirus. “Hoy, las políticas del Gobierno marcan un sendero de industrialización claro, pero hay que revisar estas situaciones que terminan siendo errores no forzados en contra del propio modelo de producción y generación de riqueza vía valor agregado", añadió.
En tanto, el titular de IPA indicó que la falta de rentabilidad se debe a la “escasa creación de empresas, que en definitiva son la variable para bajar el desempleo y generar una formalidad que le sirva al Estado para poder recaudar e invertir en mejoras sociales. Hoy las pymes seguimos sosteniendo precios, pero en algunos casos es inevitable hacer recargos para poder sustentar el negocio. Un aumento del 100% en el costo de la energía es imposible de trasladar a góndola porque la inflación no da para más, aunque la represión de los aumentos surgidos de los insumos difundidos es pan para hoy y hambre para mañana", concluyó.