19 de agosto de 2021
El Instituto de Estadísticas y Censos (Indec) informó este jueves que la canasta básica total por persona llegó a $21.869 mensuales en julio, lo cual significó un alza de 1,6% en el mes. De esta manera, una familia integrada por cuatro personas necesitó $67.577 para no caer por debajo de la línea de pobreza.

Por otra parte, la canasta básica alimentaria, la cual determina la línea de indigencia, ascendió a $9386 por persona. A raíz de esto, se registró un alza de 2,1% en el séptimo mes del año cursante. En consecuencia, una familia tipo requirió $29.003 para no ser considerada indigente, y esa cifra asciende a $30.505 en el caso de los hogares formados por cinco personas.
El incremento mensual de las canastas estuvo por debajo de la inflación de julio, el cual marcó 3%, y del rubro alimentos, que estuvo por encima y alcanzó 3,4%. En tanto, en el acumulado de los primeros siete meses del año, la canasta total aumentó 24,7% y la alimentaria, 27,9%. Ambas variaciones fueron inferiores al índice de precios al consumidor, el cual sumó 29,1% en el mismo período y al registro de la división de alimentos, tuvo un alza de 30,7%.

Frente a los valores de julio del año pasado, se verificó una aceleración en los ingresos necesarios para evitar caer en la indigencia. La canasta básica alimentaria subió 58,3% en los últimos 12 meses y mostró así el sexto incremento interanual consecutivo.
Por su lado, la canasta básica total avanzó 51,8%, siendo la misma variación del mes previo. De esta forma, cortó una racha de siete aumentos interanuales consecutivos.
Con respecto a la inflación acumulada en el mismo período, de 51,8% la canasta básica total empató al nivel de aumento, mientras la alimentaria lo sobrepasó por más de seis puntos porcentuales. Una situación similar se puede observar al contrastar con el 56,4% que subieron los alimentos en los últimos 12 meses.