23 de agosto de 2021
El caso de Iara López Valdez genera conmoción en José C. Paz. Se trata de una nena de 15 años que desapareció hace más de un mes. La madre y la hermana de la nena apuntan contra una familia con la que tenía vínculos y son apuntados como los "transa" del barrio. Denuncian que es un típico caso de trata de personas.

Carolina Abregú es una de las referentes de Furia Feminista, la organización que tomó como propio el caso y acompaña a la madre de la niña en su búsqueda. Iara empezó a frecuentar en la casa de la familia Romero después de que su padre quedó detenido. Su madre lo había denunciado por violencia de género pero terminó en prisión por otra causa. Desde este entonces la joven de 15 años se molestó con su madre y se alejó de ella. La culpa por el destino de su progenitor.
"Estamos en contacto con la hermana y la mamá de Iara. Decimos que está desaparecida. La última vez que se la vio fue en esa casa con quien vivía esporádicamente por diferencias que tenía con su madre desde hacía un tiempo. Esta gente está tratando de instaurar que Iara se fue por sus propios medios y tenemos plena seguridad que no es así por todos los datos que fuimos recabando y que constan en la causa judicial", le informó a Mundo Poder Abregú.
Y en esa misma línea, agregó: "La causa tiene indicios de que Iara fue vendida a una red de trata con diferentes testimonios que se fueron aportado a la causa. A pesar de que la madre luchaba para que no frecuente a esta gente".
Desde Furia Feminista ponen el foco sobre el hecho de que Iara haya desaparecido en el momento en el que padre está detenido. "Tenemos muchas dudas de porque nos hicieron llegar el caos a nosotros desde el entorno de esta familia", agrega Abregú.

La justicia ordenó una serie de allanamientos en lasa de la familia apuntada pero al momento no hay información precisa sobre algún avance. También se secuestraron celulares para realizar el peritaje correspondiente. Desde la agrupación feminista esperan con ansias que la investigación avance hacia la detención de algún responsable.
"Cuando supimos del caso armamos un flyer y puse mi numero para tener información. No hubo una persona que no haya apuntado contra la familia Romero", destaca Abregú. Las esperanzas de encontrar a Iara no se agotan y es por eso que a más de un mes de su desaparición siguiendo pidiendo más que nunca justicia.