1 de septiembre de 2021
Durante el mes de julio, la moneda virtual Wifedoge se lanzó como un clon de Dogecoin. Ahora despierta toda la atención a partir de un crecimiento explosivo explosivo 915 % en su cotización. Todo ocurrió en el transcurso de 24 horas, según consta en los registros del sitio CoinGecko.

El sitio Actualidad RT, señaló que este fuerte incremento vino acompañado de un volumen de comercio que en su momento máximo superó los 2.000.000 dólares. Esta aumentó aproximadamente 2.000 veces en un día.
Durante este miércoles la criptomoneda perdió parte de su valor con descensos que oscilaban alrededor del 20 % en lo que refiere a términos diarios. De todas maneras, su precio sigue siendo 450 % superior al de hace una semana.
Los especialista detallan que altibajos en la cotización de activos de poca liquidez con frecuencia, se pueden entender desde manipulaciones fraudulentas conocidas como "pump and dump" que básicamente consisten en inflar su valor para luego venderlo a precios sobreestimados.
De esta manera, la falta de regulaciones en criptomonedas hace que muchas inversores terminan por generar dificultades en el propio esquema donde se movilizan, crecen y decrecen.

La tecnología reconvirtió el significado de ir al baño. En Corea del Sur surgió un novedoso inodoro ecológico con el que se utiliza los excrementos para producir energía. También para ahorrar agua y por si fuera poco genera criptomonedas, la moneda de la que habla todo el mundo.
El inodoro en cuestión se llama BeeVi y su inventor es el profesor Cho Jae-weon, quien es especialista en ingeniería urbana y ambiental en el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología de Ulsan (UNIST). Para ese desarrollo emplea una bomba de vacío con el que lleva los desechos a un bioreactor subterráneo. Además, cuenta con microorganismos que descomponen los excrementos en metano.
Después de todo esto, se convierte en una fuente de energía para el edificio que es capaz de alimentar estufas de gas, calderas de agua caliente y una celda de combustible de óxido sólido. Pero tal vez lo más curioso es que este inodoro inteligente no solo convierte los excrementos en energía sino que también permite comprar cosas por utilizarlo.