5 de septiembre de 2021

. El piso en Recoleta de Vidal y la grieta interna de JxC


Según señala un informe presentado por el portal de noticias El Cohete en La Luna, el piso en Recoleta que compró María Eugenia Vidal podría convertirse en motivo de conflicto entre los integrantes de Juntos por el Cambio.





En el artículo firmado por Horacio Verbitsky señala que la propietaria que le concedió el préstamo de 200.000 dólares a Vidal está casada con un socio de Facundo Manes en el instituto de Neurociencias y fue directivo de una de las autopistas de Mauricio Macri que en la actualidad están siendo investigadas.





Y como Vidal forma parte del mismo espacio interno de Rodríguez Larreta y Santilli, estaría de esta manera a sus rivales.





Como si esto fuera poco, la documentación asentada en el registro de la propiedad inmueble también muestra que el piso se escrituró por casi la mitad de su valor de mercado, lo cual podría implicar delitos tributarios de evasión y penales de lavado de dinero.





En una nota del 8 de agosto, el mismo portal de noticias mencionó en un artículo que la candidata le compró el piso 10 del edificio de la Avenida Pueyrredón 2421 al ex Superintendente de Seguros de los dictadores Leopoldo Galtieri y Benito Bignone, Eduardo Alberto Toribio, y que pasó un año remodelándolo. En realidad, hubo una venta intermedia. A Toribio se lo compró por 330.000 dólares el 17 de agosto de 2018 Brenda Celina Biondi, registrada ante la AFIP como asesora de empresas, quien se lo vendió por 340.000 a Vidal el 4 de septiembre de 2019, tres semanas después de las elecciones primarias en las que perdió por 17 puntos con Axel Kicillof y un mes y medio antes de las generales, en las que redujo esa diferencia a 14 puntos. Más que pensar en la elección, Vidal se dedicó a planificar su repliegue a terreno más seguro.





La tasación de un piso en el mismo edificio pero con 200.000 dólares de diferencia




Según el Registro de la propiedad inmueble, el piso tiene 205 metros cuadrados, y 200.000 de los 340.000 dólares pactados fueron un préstamo de la anterior dueña con garantía hipotecaria, y no con el crédito de un banco, como había informado la dirigente política del PRO.





Esto sugiere varias cosas:





  • Que la escritura subvaluó el precio de la propiedad, ya que simultáneamente la inmobiliaria Gómez Salmerón ofreció otro piso en el mismo edificio, de 180 m2, por 540.000 dólares.
  • Esto implicaría evasión de los impuestos a los sellos y a la transferencia de inmuebles; de ganancias, por la diferencia entre el precio de mercado y el de la escritura, con un incremento patrimonial no justificado. Tal vez también lavado de dinero.
  • Que existe una relación previa entre compradora y vendedora, por la cual Biondi sólo recibió 140.000 dólares, y le prestó 200.000 a Vidal, cosa que no es habitual en este tipo de operaciones. Sólo suele ocurrir entre personas de estrecho vínculo previo, basado en la confianza.

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