13 de septiembre de 2021
En el oficialismo de Mendoza hubo varios ganadores pero también varias sorpresas. El PJ y algunas figuras nuevas quedaron dentro de los perdedores.

El armador de un proyecto de poder que tuvo paciencia, estrategia y astucia. Todo inició en el 2011 con su "renunciamiento" y actualmente se consolida aún con él fuera del cargo, pero con el poder.
Cornejo logró suceder su gobierno y mantener la estructura política en manos de Cambia Mendoza. Fue, justamente, el primer paso de haber entendido que requería unir a todas las fuerzas opositoras en 2015 para competir, aún con las diferencias.
Consiguió una ratificación de su gestión aunque la elección estuvo nacionalizada por la crisis económica y social, el respaldo a Suarez es tangible. Comenzó la gestión con problemas y luego encontró en la gestión de la pandemia su forma de ser resiliente. Supo diferenciarse, defendió la apertura de la economía y las clases presenciales, por lo que recibió un fuerte apoyo.
Si bien indicó que el 9 de diciembre del 2023 volvería a su estudio de abogado, todo indicaría que no será así. No solo porque será elegido senador suplente, sino porque el resultado podría empoderarlo.
El resultado en los municipios donde Cambia Mendoza gobierna fue contundente. Una ratificación de esas gestiones. Para ellos se vienen tiempos de definiciones, pues tres de ellos no pueden reelegirse.
Mario Vadillo y Marcelo Romano lograron imponerse como tercera fuerza y sobrevivir a la explosión de Protectora, luego del viraje de Ramón. Desde atrás y tomando el sello del Partido Verde, construyeron un caudal electoral que les permite tener aspiraciones de crecimiento hacia noviembre.
Se había hablado del ausentismo y los mendocinos votaron, aún a pesar de las contingencias. Mendoza fue una de las provincias con mayor cantidad de votantes, pero hay un mensaje encriptado: muchas personas no eligieron ninguna opción del menú electoral y decidieron votar en blanco o anularlo.
Quedan en una posición dudosa porque con el caudal de votos logrado no les alcanza para mantener alguna representación. Le ganaron a opciones que ellos consideran "enemigos políticos", pero pueden tener problemas para crecer.
Sagasti sufrió una gran derrota en estas elecciones como principal candidata y como presidenta del PJ. El resultado de las PASO ubicó a ese partido en un piso histórico. La estrategia de alianzas internas sirvió para una lista de unidad, pero no para un proyecto de poder que convenza.
Sagasti no podrá ser senadora en noviembre, pero con una plataforma baja. Casi se diluye cualquier posibilidad de ser nuevamente candidata y tendrá que resistir la embestida interna de los peronistas que, hasta ahora, no se habían animado a presentar resistencia.
La derrota del Frente de Todos en San Rafael vuelve a prender alarmas en el Sur. Aunque siempre buscaron tomar distancia, al haber estado incluidos en las listas no quedan afuera de la derrota.
Perdió en su departamento y aunque son legislativas, y eso ya ocurrió, también es un llamado fuerte de atención. Más teniendo en cuenta que el Intendente de Maipú tiene aspiraciones de construir. Es parte de los peronistas que querían "dejar pasar" a La Cámpora en esta elección para tratar de construir luego de la derrota. Anabel logró "sumar" a todos el el tren de la derrota y ahora les costará sacarse esa impronta.
Los Bermejo. Ambos hermanos, Adolfo y Alejandro, fueron en las listas y perdieron, de nuevo. Adolfo en noviembre será electo legislador nacional y Alejandro provincial; pero se diluye cualquier chance de crecer políticamente.
El ex vicegobernador fue uno de los operadores del PJ local de Anabel Fernández Sagasti. Fue el que gestó la "lista de la derrota" y aunque no pone la cara, fue uno de los principales artífices de la derrota. Paga menos costos porque no está expuesto, pero dentro del peronismo están que trinan. Sobre todo porque entienden que es hora "del retiro" de algunos dirigentes que, creen, le hacen daño a la posibilidad de renovar.
El dirigente de Protectora es uno de los artífices de la derrota del "nuevo" Frente de Todos. Claro, muy probablemente será legislador provincial. Pero lo ocurrido demuestra una máxima: la política no es matemática. Torpemente en las filas de Fernández Sagasti entendían que Ramón podía "sumarles 5 puntos" porque eso medía. Probablemente le haya restado. Ramón, que sufre en Mendoza el rigor de su voltereta política para sumarse al oficialismo, dilapidó el caudal electoral logrado en 2017 y parece de imposible recuperación. Muchos le ven futuro en Buenos Aires, pero el pobre desempeño electoral no le abre muchas puertas.
La moda del "Mendoexit" y su alianza con el PD no pasó del ruido de las redes y los medios. Superó el piso para participar en las generales, pero fue superado por otras opciones. Aún tiene posibilidades de sumar, pero le va a costar. Para el PD "ortodoxo" es una dura derrota, pues el partido que supo ser alternativa de poder quedó desdibujado.