17 de septiembre de 2021

. Lo detuvieron por error durante 18 días tras confundirlo con un abusador de menores


Un joven de 22 años, oriundo de la provincia de Misiones, estuvo detenido por más de dos semanas tras ser acusado de abusar sexualmente de una nena de tres años. Sin embargo, la realidad es que el delito lo había cometido otro hombre que se llama igual a él. La presión de la familia del joven fue determinante para que, en las últimas horas, recuperase la libertad, aunque lamentablemente seguirá vinculado a la causa hasta que se resuelva el error judicial.





La Justicia confundió a dos hombres que se llaman igual y uno de ellos tuvo que pagar por el delito que cometió el otro.




"Fueron 17 días, pero a mí me parecieron mil. Hay gente que hizo las cosas muy mal. Me hicieron daño a mí y a mi familia", sostuvo Neris Gabriel Ferreyra en diálogo con un medio local. En tanto, remarcó: "Acusarme de algo tan grave, no me entraba en la cabeza. Fue una pesadilla".





La investigación se abrió a fines de noviembre del 2019 cuando una mujer se presentó en la Comisaría de la Mujer de Oberá y denunció que su cuñado "Chuvi" había abusado sexualmente de una nena de tres años y que los había amenazado a todos para que no hablaran. Dos años después, siendo el 30 de agosto pasado, detuvieron a Ferreyra cuando se desempeñaba como albañil en la casa de una oficial de la Comisaría de la Mujer.





"Un par de días antes la señora me preguntó mi nombre y apellido y se lo dije. El 30 estaba laburando en la casa, llegó un patrullero y me dijeron que estaba detenido. Yo no entendía nada. Después me dijeron que me acusaban de abusar de una criatura, lo peor que puede hacer un hombre. Ahí sí que me desesperé. Fue lo peor que me pasó en la vida", relató.





La realidad es que Ferreyra no tenía antecedentes y le advirtió a los policías que se habían equivocado de persona, pero le hicieron caso omiso y lo terminaron encerrando en un calabozo desde ese día hasta el jueves último en la seccional 5ta de Oberá.





"Por ahí a la oficial le sonó mi nombre y apellido y pensó que me buscaban a mí. Pero nada que ver. Hubieran investigado bien antes de acusarme y meterme preso por algo tan grave", indicó el albañil.





El "Gabriel Ferreyra" que la policía buscaba era otro y, ante la el error y los reclamos de la familia del joven, la Justicia les pidió "paciencia".





La madre del joven fue quien le aportó a la policía el lugar donde reside el verdadero acusado que, para cuando fueron a detenerlo, ya no se encontraba en su domicilio. En tanto, la pareja del joven detenido agregó que su novio y el acusado tienen dos años de diferencia y que poseen tatuajes por los que podrían haber sido identificados correctamente.





"No entendía, no caía, me preguntaba por qué me hacen esto. Acusarme de algo tan grave, no me entraba en la cabeza. Fue una pesadilla. El martes le escribí a mi señora que no aguantaba más tanta injusticia, y gracias a Dios mi familia se movió y se pudo aclarar todo", cerró Ferreyra.





El jueves de esta semana llegó la orden del juez en la cual notificaba a la policía sobre la excarcelación del joven, aunque seguirá vinculado a la causa hasta que "Chuvi" sea detenido y se compruebe que, realmente, fue el autor del hecho.


Subscribite para recibir todas nuestras novedades