20 de septiembre de 2021
Los cambios en el Gabinete promovidos por el Presidente Alberto Fernández reavivó un conflicto de larga data entre quienes son hoy dos de los nuevos ministros del "relanzamiento" del Gobierno tras la derrota electoral: Aníbal Fernández y Julián Domínguez.

Este lunes, en el marco de la jura para ser parte nuevamente del Gobierno, volvieron a abrazarse y felicitarse. Sin embargo, surgen algunos interrogantes ¿Cómo está la relación entre ambos? ¿Su incorporación trae la paz o puede transformarse en una bomba de tiempo?
Cabe destacar que Domínguez y Fernández disputaron la interna del Frente para la Victoria en 2015 por la gobernación de Buenos Aires, la cual, finalmente consagró a María Eugenia Vidal. En ese momento, ambos candidatos se cruzaron feo en redes sociales y de ahí quedaron expuestas las diferencias entre uno y otro, que iban más allá de la interna electoral.
En las últimas horas, el nuevo ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, aclaró hoy que la relación con su par de la cartera de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, está "en buenos términos". "No se puede vivir toda la vida enojado", dijo en referencia a la disputa que tenían ambos dirigentes y que parecen haber saldado.
"Hace un mes me junté. Yo tenía en la cabeza puesto que no se puede vivir toda la vida enojado. Comimos, charlamos, hablamos un montón de cosas que tenían que ver con el peronismo y lo dimos por terminado", dijo Aníbal Fernández en conferencia de prensa tras jurar como ministro.
"Dos veces lo abracé y yo no abrazo al que no quiero", aseveró el flamante titular de la cartera de Seguridad en relación al gesto que ambos tuvieron luego de sellar con la jura, su incorporación al equipo de asesores de Alberto Fernández.