27 de septiembre de 2021
El ministro de Economía, Martín Guzmán, volverá al Congreso en los próximos días para defender el Presupuesto 2022 a través de una reunión con dirigentes del oficialismo en la que deberá superar los primeros cuestionamientos a los números que plasmó en el proyecto.

El tratamiento de la iniciativa que establece los ingresos y los gastos del Estado para el año próximo estuvo enmarcado en la crisis política desatada en el Frente de Todos tras la derrota en las PASO. Ante las masivas renuncias en el gabinete de Alberto Fernández, Guzmán giró al parlamento el presupuesto.
En ese contexto, la hoja de ruta habitual del proyecto se trastocó, y esa tensión interna en el oficialismo también estuvo acompañada de un refuerzo del debate público sobre qué dirección debería tomar el Gobierno tras las PASO y a mediano plazo.
La iniciativa presentada por Guzmán hace diez días plantea una reducción de fondos para subvenciones que pasarían de 2,2% a un poco más del 1,5% del Producto Bruto Interno. Luego de unas declaraciones de dirigentes oficialistas tras conocido el proyecto, Economía aclaró que esa poda estaría explicada por la segmentación de tarifas y la pérdida de vigencia de un subsidio a la producción de gas puesto en marcha durante el gobierno macrista.
El debate de fondo gira sobre la velocidad que debería imprimirle el Gobierno a una baja del déficit fiscal. Cristina Kirchner, en su carta pública, se refirió a un "ajuste" como una de las razones de la fuerte derrota oficialista, mientras que Guzmán lo negó y defendió la gestión de las cuentas públicas.
La reunión está prevista para los próximos días, aunque aún no hay una fecha determinada, lo que estirará los tiempos legislativos del proyecto. De esta manera, la presentación "en sociedad", a diferencia de lo habitual, tendría lugar varias semanas después de ingresado el proyecto al Parlamento.
Proyecta un crecimiento de la economía de 4%, una reducción del déficit primario hasta el 3,3% del PBI, una inflación del 33%, un dólar promedio a $131 y un gasto en subsidios energéticos del 1,8% del Producto Bruto, aunque podría reducirse a 1,5% si se lleva adelante el esquema de segmentación de tarifas.

A su vez se proyecta un déficit fiscal primario del 4% para el año próximo y del 3,3% para el año en curso. El déficit financiero, que incluye servicios de deuda, se estimó en 5,4% y 4,9% del PBI, respectivamente. Ante esto, el Gobierno espera cubrir la brecha con tres fuentes de financiamiento: un 2% a través de la emisión de deuda en pesos en el mercado local (cerca de $1,2 billones); un 1,8% mediante aportes del BCRA (poco más de un billón más), y otro 1,1% ($680 mil millones) financiado por organismos internacionales.
Las estimaciones oficiales recalibraron en diferentes proyecciones para este año en relación a las metas originales del presupuesto vigente, presentado hace un año. En 2021, el Gobierno estima una inflación del 45,1% y un crecimiento del PBI del 8%, a la vez que estima una suba del salario real del 3,8% y un saldo comercial de USD 12.800 millones.
En materia de recaudación impositiva, el Presupuesto 2022 contempla una recaudación total de $15,7 billones, siendo un 45,3% por sobre los $10,7 billones en que cerrarían este año. Además, desde el Gobierno confirmaron que durante el 2022 no se crearán nuevos impuestos y no habrá una nueva edición de "impuesto a la riqueza".