28 de septiembre de 2021
Los efectos del cambio climático sumado a la mala gestión del Gobierno de Sergio Uñac, provocan consecuencias graves en el consumo humano del agua y de su uso productivo. En los últimos días se conoció la cantidad de agua que la provincia de San Juan distribuirá a los regantes en medio de la enorme crisis hídrica que azota a la provincia.

De acuerdo con la información trascendida, el gobierno de Uñac acordó con los regantes la distribución que “terminaron con conformarse con un coeficiente de riego de 0,29 l/s por hectárea”. Se trata de un número muy bajo para la vida de los cultivos.
Los derechos de riego son concesiones dadas por el Estado, según se establece en el Código de Aguas de la provincia, las cuales se expresan en hectáreas y significan derecho a una dotación unitaria de 1,30 l/s por hectárea de riego agrícola concesionado. El cálculo puede variar, pero el coeficiente es el mismo para todas las concesiones agrícolas. En este caso de solo 0,29 l/s, distribuidos durante 12 días en agosto y 28 días en septiembre, los que contrastan llamativamente con los 1.200 l/s del proyecto minero Josemaría.
Esto significa que el Estado le entrega a los productores el agua con la que regarán sus cultivos según un coeficiente que tiene en cuenta el volumen de agua del río anualmente y la superficie cultivada. En este caso sucede que el coeficiente es sumamente bajo y no alcanza a satisfacer los requerimientos de agua de los cultivos. Con esa dotación de agua prometida, los pequeños y medianos productores estiman un 50% de disminución de la superficie a cultivar. El agua no alcanza para completar el ciclo agrícola de los cultivos de mayor superficie en San Juan, vid y olivo, y escasea en los períodos críticos de estos, los cultivos hortícolas y otros.

En tanto, Uñac decidió no intervenir en mejoramiento y mantenimiento de canales e infraestructura para riego productivo. A pesar de que entre los años 2010 y 2014 se sufrió el período más seco en la región, en 60 años.
El proyecto Josemaría prevé consumir más de 1.200 l/s de agua de pozos, que se sumarán al consumo de agua de la Mina Veladero de 110 l/s. Y también al de los proyectos en prospección y exploración Taguas, Filo del Sol, Los Azules, Del Carmen, Ayen y Santa Bárbara, entre otros. Cabe recordar los derrames de cianuro en los ríos sanjuaninos producidos años anteriores por la Mina Veladero. También, el pasivo ambiental de las mineras en Calingasta y los cargamentos de 100 toneladas del residuo peligroso de mercurio transportados desde la Mina Veladero donde estaba almacenado, sin dar aviso a la población.
Mientras a la producción agropecuaria le ajustan los días de agua y le bajan el coeficiente de distribución, el gobierno proyecta nuevas concesiones de agua para la actividad minera extractivista y contaminante. El gobierno de Uñac es responsable del desmanejo y contaminación del recurso agua y de los privilegios en el otorgamiento de los derechos de agua.