29 de septiembre de 2021
En una distendida charla, el arquero de la Selección, Dibu Martínez, se animó a hablar de sus gustos por los videojuegos y expresó que antes de la final frente a Brasil jugó un rato para distenderse.

Luego de 28 años, Argentina consiguió un título. Salió campeón de la Copa América 2021, tras ganarle a Brasil, en el Maracaná. En ese torneo, una de las grandes revelaciones, sin dudas, fue Emiliano Martínez. El arquero del Aston Villa le dio una seguridad superlativa al arco nacional y se hizo viral por su particular forma de atajar los penales: volviendo loco a los rivales.
En un clima más relajado, el Dibu habló con el streamer Seba Fernández y mostró su faceta gamer: "Siempre desde chico me gustó lo relacionado con los juegos. Cuando vivía en Mar del Plata, era jugar a la pelota de día y a la noche, a la Play, Sega o Nintendo. Hoy en día, juego con mi hijo al Mario Kart y con mis amigos argentinos jugamos al Call of Duty. Enfermos. Somos cuatro y jugamos todas las noches en escuadrón, siempre. Obviamente no como un enfermo, pero yo a las 9.30/10 de la noche me conecto y juego dos horas. Y esas dos horas por noche las jugamos siempre, todos los días".
Y en ese sentido, explicó cuál es su rol en el juego: "De mi grupo de amigos, yo soy el que va a la guerra, el asesino. En vez del "mirá que te como" de los penales, acá les digo: "Mirá que te tiro un bazookazo", je. Ando con la bazooka para todos lados. A mí me encanta. Sacando el fútbol, cuando llegó a casa estoy con la familia y después a la noche tengo mi espacio de juego para estar en contacto con mis compañeros de Mar del Plata. Y me encanta la verdad".
También, el arquero de la Selección reveló que jugó horas antes de la final para distenderse: "Tengo una Play portátil que me la llevó todos los viajes, y con la Selección también.Antes de la final contra Brasil, me gustaba jugar a la noche a la Play para desconcentrarme del partido y de que al otro día íbamos a jugar la final. O mismo el día del partido, capaz jugaba uno o dos mapas. Me reía un poco, pasaban dos horas y me iba al partido. Me distrae, me saca del pensamiento, de las redes sociales y el celular. Porque sino estás en un hotel con el celular mirando Instagram o Twitter".