15 de octubre de 2021
El presidente Alberto Fernández cerró este viernes el 57° Coloquio de IDEA (Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina). El tradicional evento que reúne a los grandes empresarios del país comenzó el miércoles pasado en el Centro Costa Salguero de la Ciudad de Buenos Aires.

Bajo el lema “Logremos una Argentina sostenible”, el evento se presenta como “un espacio de reflexión sobre los acuerdos que necesitamos para lograr una Argentina sostenible”.
Además del presidente, del panel de cierre participan Paula Altavilla (vicepresidenta 2° de IDEA, presidenta del 57° Coloquio y Country President- CEO de Schneider Electric). También Roberto Murchison (presidente de IDEA y del Grupo Murchison); y Daniel González (director Ejecutivo de IDEA).
Para tender puentes hacia el sector empresario, Fernández señaló en su discurso que es mentira que a su gestión "no le importen los empresarios". De esta manera ponderó la ayuda estatal que se brindó a las empresas durante la cuarentena para sostener el empleo.
En su discurso, el Jefe de Estado también analizó que "capitalismo empezó a tergiversarse el día en que el gerente financiero pasó a ser más importante que el gerente de producción". En sentido, propuso "capitalismo solidario, que tenga diálogo y donde los mercados funcionen como corresponde".
Una de las frases más llamativas del discurso fue cuando les hizo un pedido puntual: "Necesitamos que los empresarios del país sean los primeros trabajadores", soltó el presidente. Su participación en este evento es más que importante ya que había expectativas por parte de todo el empresariado nacional. El Gobierno busca recomponer relaciones con los grades productores del país.

Dentro del contexto de la presentación del Coloquio de IDEA, el Sumo Pontífice participó y dejó un claro mensaje de respaldo al plan que actualmente se debate en el Gobierno nacional, respecto a la reducción de los planes sociales. “No se puede vivir de subsidios”, aseguró el Papa Francisco a través de un mensaje hacia los empresarios.
Francisco manifestó que “los subsidios sólo pueden ser una ayuda provisoria, no se puede vivir de subsidios porque el gran objetivo es brindar fuentes de trabajo diversificadas que permitan a todos construir el futuro con el esfuerzo y el ingenio“. Asimismo, subrayó que esas fuentes “por ser diversificadas, abren el camino para que las distintas personas encuentren el contexto más adecuado para desarrollar sus propios dones, ya que no todos tienen las mismas capacidades e inclinaciones“.
El Papa también se quejó respecto a que “algunos me han hecho decir cosas que no sostengo. Que propongo una vida sin esfuerzo, o que desprecio la cultura del trabajo. Imagínense si se puede decir eso de un descendiente de piamonteses, que no vinieron a nuestro país con ganas de ser mantenidos sino con un enorme deseo de arremangarse para construir un futuro para sus familias“. Siguiendo con esta línea, cuestionó también la especulación financiera. “Es curioso, no ponían la plata en el banco los migrantes, sino en ladrillos y terreno. La casa, lo primero. Miraban adelante hacia la familia. Inversión de familia“.