15 de octubre de 2021
La Organización Mundial de la Salud (OMS) solicitó una promoción más universal e inclusiva de la actividad física, dado que ésta podría evitar hasta cinco millones de muertes al año. A través de un comunicado, la OMS reclamó la inclusión de las comunidades desfavorecidas y las personas con discapacidades o enfermedades crónicas.

El organismo internacional aseguró que “la actividad física ya no se puede considerar como un componente ‘bonito’ para incluir en la política pública”, sino más bien como un eje “imprescindible” para lograr “poblaciones más sanas y un planeta más saludable”. Considerándose el rol que tiene en la salud física, mental y social, y el bienestar general al ayudar a prevenir enfermedades. Por tal motivo, se les recomienda a las personas “ser activas con regularidad”.
Respecto a los adultos, la OMS indicó realizar al menos entre 150 y 300 minutos de actividad aeróbica “moderada y vigorosa” a la semana. En tanto, para los niños y adolescentes recomendaron una media de 60 minutos al día. Asimismo, advirtieron que muchas personas viven en “zonas con poco o ningún acceso a espacios” donde hacer actividades físicas de forma segura. Y, en lugares donde existen, en muchos casos no están desarrollados “para satisfacer las necesidades de los adultos mayores o las personas con discapacidad”.
Se le solicita a las industrias, la sociedad civil y los gobiernos, como así también a los organismos de las Naciones Unidas, a accionar alineados al enfoque de sistemas estratégicos coordinados que plantea el Plan de acción mundial sobre Actividad Física 2018-2030 de la OMS. Se proponen distintas acciones como campañas constantes de comunicación sobre actividad física. La creación de entornos que proporcionen un acceso seguro y asequible a espacios en los que las personas puedan ser más activas de diferentes maneras; y el diseño de programas, productos y servicios que ofrezcan oportunidades asequibles e integradoras para este fin.

De acuerdo con las estadísticas, 1 de cada 4 adultos de todo el mundo “no realiza la actividad física suficiente que le permita aprovechar sus beneficios”. Las mujeres, los grupos étnicos minoritarios, las comunidades desfavorecidas y las personas con discapacidades o enfermedades crónicas “tienen más probabilidades de permanecer inactivas”.
Las mujeres son “menos activas que los hombres”, con una diferencia de más de 8% a nivel mundial. Los países de renta alta son más inactivos (37%) en comparación con los de renta media (26%) y los de renta baja (16%). Por otra parte, la inactividad en los adolescentes es alarmante. Se registró que al menos las tres cuartas partes de ellos “no observan las directrices”.
Actualmente, el acceso a la actividad física es “desigual e injusto”, situación que empeoró durante la pandemia de coronavirus. En este sentido, instan a los responsables de los sectores de la salud, el deporte, la educación y el transporte de cada país a aumentar urgentemente la oferta de programas y servicios “más inclusivos”. Y de entornos “más seguros” que promuevan la actividad física, considerando su rol clave en “la integración social, la igualdad de género, la empleabilidad y la educación”.