15 de octubre de 2021
Durante las últimas horas se comenta en las redes sociales el insólito discurso de Franco Ciucci, intendente de General Pinedo, en Chaco. El funcionario que pertenece al Frente Chaqueño responde al gobernador Jorge Capitanich. Tras el exabrupto quedó envuelto en un verdadero escándalo.

"Que se mueran los radicales", expresó son titubear el funcionario municipal. Este polémico deseo despertó una fuerte polémica entre los vecinos y usuarios en las redes sociales. Rápidamente se lo asoció a su jefe político, el gobernador Jorge Capitanich. Por lo que las críticas también se las llevó el gobernador.
Ciucci señaló en el discurso algunos logros de su gestión. También se mostró crítico con su antecesor radical Juan Antonio Reschini. En ese contexto descalificó a la administración anterior: “Nos encontramos con un municipio devastado, sin herramientas y sin personal adecuado. Han destruido todo lo que hicieron. Se han robado años de Pinedo y quieren decir que son honestos. Manga de atorrantes".
Y en esa misma línea, agregó: "Me van a decir que van a caminar por la calle libremente; van a caminar por los pasillos de los Tribunales de Charata por atorrantes y corruptos". Para Ciucci, Reschini dejó al municipio en quiebra y se desmarcó de críticas sobre los gastos que se realizan actualmente.
Ya sobre el final del acto, lanzó el exabrupto que despertó polémica. El intendente invitó a los que estaban presentes a sacarse una foto. Y en ese momento disparó: “Hacemos una foto así, para que se mueran los radicales”.
Las frases rápidamente se volvió viral y provocó el repudio generalizado. El increíble discurso siguió circulando y desde la Unión Cívica Radical repudiaron sus dichos con un breve comunicado en Twitter: "Las palabras del intendente de General Pinedo, Franco Ciucci, están cargadas de odio y resentimiento. Todos los días, el Frente de Todos protagoniza un escándalo nuevo. Es hora de decirles basta".
El exabrupto le salió cara al jefe comunal de General Pinedo que quedó envuelto en un escándalo. También afectó la imagen del gobernador Jorge Capitanich, su líder político.