18 de octubre de 2021
Este lunes se conoció que hay al menos seis empresarios argentinos investigados por cuentas offshore que abrieron para resguardar sus fortunas. Este mecanismo lo usaron para organizar sus herencias y realizar negocios. Todo surge de la investigación de los denominados Pandora Papers. Los empresarios son: Enrique Pescarmona, Claudio Glazman, Osvaldo de Sousa, Jorge Balán y Aldo Roggio. Van camino a juicio oral y público.

Según publicó el Diario AR, estos empresarios enfrentan embargos millonarios de la Justicia sobre sus patrimonios. Cada uno de ellos recorrieron a estudios jurídicos o contables que estaban operando en paraísos fiscales. Todo se terminó descubriendo en los documentos obtenidos por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ).
El empresario del transporte Mario Cirigliano, cabeza de la compañía de colectivos de pasajeros Grupo Plaza, también acudió al mundo offshore. Fue procesado por el juez Claudio Bonadio en dos causas: la tragedia de Once y cuadernos. En el juicio por el hecho que le costó la vida a 51 personas y una por nacer en el ferrocarril Sarmiento, fue absuelto. En cuadernos, fue finalmente sobreseído. Su hermano y socio, Claudio, sí fue condenado por la tragedia de Once.

Enrique Pescarmona estuvo a cargo durante años de la conducción de Industrias Metalúrgicas Pescarmona SA (Impsa). Va a tener que enfrentar un juicio por cohecho activo y también por pago de dádivas. Durante abril de 2018, el empresario había dado un paso al costado en su empresa tras varios años de default. Sin embargo, cuatro meses después tuvo que declarar ante la Justicia por el caso cuadernos y también se convirtió en uno de los empresarios arrepentidos del caso. En ese momento, Pescarmona confesó que su empresa entregó pagos ilegales por US$2,98 millones al Ministerio de Planificación:
Este reconocido empresario figura en Pandora Papers. Está junto a sus hermanas en un entramado de sociedades offshore. La familia controla la firma Insider Holdings Ltd. En los formularios de los bufete la compañía canalizó “honorarios como directores de sociedades anónimas y renta de inmuebles” de sus beneficiarios finales.
Osvaldo De Sousa va a enfrentar un juicio en un expediente que se deriva del caso cuadernos. Es por el pago de sobornos de empresas constructoras supuestamente entregados a funcionarios del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
La declaración del arrepentido Ernesto Clarens terminó por complicar al financista del kirchnerismo. La constructora de Indalo, CPC, terminó apareciendo en los listados de Clarens con seis pagos por $14 millones entre septiembre de 2011 y agosto de 2012. La Cámara Federal lo consideró “autor material de los pagos”. Él nunca lo admitió.
De Sousa se justificó ante el equipo argentino de ICIJ que la compañía controló una cuenta bancaria en el Gonet & Cie Bank, de Suiza. Allí habría depositado US$600.000 como garantía para obtener, a su vez, un préstamo. El empresario le dijo al equipo argentino de ICIJ que el dinero provenía de la venta de su parte accionaria en el Grupo Indalo.

Siempre según la información publicada por el Diario AR, Aldo Roggio y sus tres hijos fueron accionistas de su grupo empresario. Crearon tres sociedades offshore en 2016 para poder operar cuentas bancarias en Suiza y también en los Estados Unidos. Esto se dio dos años antes de declarar como arrepentido en la causa de los cuadernos.
Cabe destacar que la familia constituyó en 2016 las firmas offshore Gotland International Limited, Graymark International Limited y Linhill International Limited en Islas Vírgenes Británicas. Ya en marzo de 2017, abrieron cuentas bancarias en Zúrich, Nueva York y Miami.
Roggio fue el primero de los empresarios en confesar las coimas en transporte y de esa manera abrió la causa de los cuadernos. En esa causa estaba implicado Mario Cirigliano. Después de ser indagado la Cámara Federal porteña terminó revocando la medida y lo sobreseyó.
En esta investigación se determinó que 2 de enero de 2015, Cirigliano creó la fundación de interés privado Kelsy Patrimony Foundation en Panamá. El objetivo de este movimiento fue para ordenar la sucesión de su patrimonio. Allí se ordenó que todo se tenía que distribuir entre su esposa e hijas.

Claudio Javier Glazman también está acusado de cohecho en la causa cuadernos. El reconocido empresario inmobiliario era director de la empresa Sociedad Latinoamericana de Inversiones (SLI). Se convirtió en uno de los primeros detenidos en la causa y también declaró haber realizado 13 pagos por un total de $1,5 millón a funcionarios de Planificación. Lo hizo entre 2009 y 2010, para poder “persuadir” al Ministerio de realizar el remate público de tres terrenos del Estado que el empresarios buscaba destinar a sus emprendimientos inmobiliarios.
Glazman apareció en los Pandora Papers en dos documentos ligados a la misma compañía. Se trata Real Estate Uy SA creada en Panamá el 9 de agosto de 2012. Tuvo 2.000 acciones de la firma junto a otros cinco accionistas, entre los que había familiares.
Su defensa ante la investigación: “Real Estate Uy SA fue constituida para adquirir una sociedad uruguaya, Mirtan SA, que poseía un terreno en Punta del Este, pero el emprendimiento inmobiliario no prosperó. Glazman transfirió la totalidad de las acciones que tenía en su poder”. Eso le expresaron los abogados a Diario AR.

El empresario del rubro energético Jorge Juan Mauricio Balán es titular de la compañía Industrias Juan F. Secco SA. Terminó procesado en 2018 por cohecho activo por haber realizado dos pagos ilegales al Ministerio de Planificación. Tiene que afrontar un juicio oral y público.
Cabe destacar que Industrias Secco creció en el rubro energético durante el menemismo. Actualmente tiene contratos no sólo en Argentina sino en Uruguay, Perú y Colombia. Esto es para construir centrales eléctricas.
En los Pandora Papers, Balán aparece en un documento fechado en 2014. Allí inscribió a la empresa Apheze SA, en Costa Rica. El propósito fue para invertir en bienes raíces en Uruguay. El documento es un formulario de la intermediaria OMC (Overseas Management Company). Se indica que Balán oficiará de presidente y que OMC proveerá el servicio de secretario, tesorero y fiscal.