19 de octubre de 2021
Habitantes de distintas regiones de San Juan denuncian la falta de reacción de la gestión del Gobernador Sergio Uñac frente a la crisis hídrica que afecta a la provincia. La problemática, que arrastran desde hace una década, hoy golpea con más fuerza y la tensión entre los ciudadanos sanjuaninos crece descontroladamente.

La sequía no solo azota a pueblos enteros que no cuentan con un servicio básico y esencial para la vida humana, sino también a la actividad económica. Dentro de este segundo grupo, los productores agrícolas anunciaron que perderán la mitad de sus cosechas o en el mejor de los casos decidirán sembrar menos del 50 por ciento de la superficie apta para el cultivo.
Lejos de acercar soluciones, el gobierno no solo culpabiliza a la población por la falta del recurso agua, sino que apunta contra los productores agrícolas y los pobladores por “derrochar” este recurso natural, denuncian. No solo eso, sino también, amenaza con cortar el riego al arbolado público, mientras sigue apostando a la megaminería, que consume millones de litros de agua y destruye los glaciares.
Lo cierto es que a las fincas de los productores agrícolas llega poca agua, ya que se pierde por infiltración en los canales de las tres zonas de riego que administra y “mantiene” el Departamento de Hidráulica, dependiente del Ejecutivo provincial. Según denunciaron, solo el 60% de estos canales son impermeabilizados y esto hace que se pierda el agua por infiltración en el resto de los canales que son de tierra y en las tomas precarias sobre los ríos o aguas de vertientes, en especial en los departamentos de Jáchal, Iglesia y Valle Fértil.

En referencia al agua potable que consume la población, 56.499 sanjuaninos no cuentan con el acceso a red de agua potable. La situación se agrava en los departamentos alejados y periferia del gran San Juan donde el consumo de agua es nulo o está por debajo de los 230 litros/persona/día recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto último se debe a la desigualdad en la distribución y deficiente prestación del servicio por parte de OSSE.
Cada día emerge una nueva arista sobre la escasez de agua en la provincia de San Juan. “La crisis hídrica nos empieza a golpear, al punto que es muy incierto el panorama para la temporada de pileta”, planteó Carlos Quinteros, presidente del club capitalino Unión Vecinal de Trinidad (UVT). En esa línea y ante la sequía de los pozos el dirigente social manifestó la necesidad de trabajar en las perforaciones, pero eso implica obtener permisos de Hidráulica y afrontar elevados costos.
Esta noticia se suma a la falta de agua potable e incorrecta e insuficiente prestación del servicio en numerosas localidades de la provincia. Prueba de ello son los reiterados reclamos que las familias más vulnerables hacen a las autoridades de OSSE (Obras Sanitarias SE) y al Ejecutivo provincial, utilizando el método de lucha de la clase trabajadora, cortes de calle y movilizaciones.