25 de octubre de 2021
Desde hace más de un año en la Argentina se viene rumorando sobre un posible acuerdo porcino entre el país y China. Desde que el tema salió a la luz hay dos caras de la moneda: la del Gobierno desmintiendo y evitando dar declaraciones oficiales a la prensa, y la de los activistas alertando que dicho acuerdo se traduce en una catástrofe ambiental.

El 25 de agosto del 2020 fue la primera manifestación masiva en contra de este acuerdo, del que hasta el momento se sabe poco y nada. ya que el acuerdo porcino entre Argentina y China está rodeado de hermetismo oficial.
En concreto, el gobierno de Alberto Fernández impulsa un proyecto con China para duplicar la producción de carne de cerdo en la Argentina en los próximos 6 años. El objetivo es exportar unas 900.000 toneladas de carne por año a Beijing.
Según fuentes oficiales, este acuerdo permitiría transformar al país en un productor significativo de carne de cerdo a nivel global, aumentaría las exportaciones y generaría empleo.
Según información de fuentes diplomáticas, la Argentina y China trabajaban con el objetivo de firmar el acuerdo el pasado mes septiembre, acuerdo que se trabajó en una mesa interministerial (Agricultura, Producción, Cancillería y Medio Ambiente) y que se concretará con las contrapartes chinas. Sin embargo, todavía no se cerró, probablemente por tratarse de época electoral, ya que este resulta un tema de mucha polémica y que moviliza a cientos de activistas en todo el país.
Aunque desde el Gobierno son herméticos y rozan en lo misterioso respecto a la información de dicho acuerdo, aseguran que el negocio le dará a Argentina "competitividad y potencial como jugador global para desarrollar la sección descriptiva general de las capacidades, potencialidad y horizonte de la producción de carne porcina frente a inversores extranjeros interesados, detallando características, requisitos básicos, estándares y umbrales mínimos que deben tenerse en cuenta".
Sobre este acuerdo, cientos de organizaciones veganas y animalistas se han pronunciado al respecto. En ese sentido, en diálogo con Mundo Poder, el líder de UVA (Unión Vegana Argentina), Manuel Alfredo Martí, detalló por qué el rechazo al acuerdo es total.

"Lógicamente estamos en desacuerdo porque el veganismo rechaza el uso y explotación animal para cualquier fin, ya sea para alimentación, vestimenta, para experimentación, entretenimiento, en fin, para lo que sea", aclaró Martí.
Respecto al acuerdo porcino que tiene planeado concretar el gobierno argentino, el activista vegano y periodista alertó sobre este plan y consideró que "todo el mundo tiene que rechazar y estar en contra de este acuerdo nefasto".
Para el líder de UVA, este acuerdo representa un riesgo "impresionante" sanitario, y denunció que respecto al tema, las autoridades sanitarias argentinas "miran para otro lado".
"Con esto hay un riesgo sanitario muy grande… tan sencillo como por las propiedades zoonóticas que genera la crianza de animales de forma hacinada… Además, en definitiva, los animales tienen que vivir en libertad su propia vida", sentenció.
A su vez, consideró que el mundo entero ya registra varios precedentes negativos respecto al consumo de animales y las enfermedades zoonóticas, "son virus que mutan y contagian a humanos con enfermedades como las que ya venimos viendo y vienen pasando en la historia cercana, como el ébola, el HIV, la enfermedad de las vacas locas, la gripe porcina, entre otras, es decir, hay infinidad de pruebas como para decir "bueno, no volvamos a tropezar con la misma piedra"", reflexionó.
Y añadió: "Todo por qué, por el negocio de unos pocos".
Por otro lado, Manuel Alfredo Martí, también explicó, según su criterio, por qué el China quiere cerrar el acuerdo porcino en la Argentina.
"Uno debería ponerse a pensar, por qué China quiere producir carne de cerdo en las antípodas del planeta, en el otro lado del planeta y lo más lejos posible de ellos cuando China tiene un territorio inmenso y podrían hacerlo tranquilamente en ese lugar", se preguntó.
Y respecto a su interrogante, él mismo respondió: "Pasa que no son tontos, no quieren correr riesgos sanitarios que ya tuvieron problemas con lo que se conoce como la fiebre porcina africana, conocida también como la peste africana, que los obligó hace un par de años a matar a cientos de millones de cerdo por esta enfermedad".
Del mismo modo, el activista vegano consideró que el acuerdo porcino puede traducirse además en "una nueva pandemia" y aseguró que si se lleva a cabo este acuerdo "solo será cuestión de tiempo para que tarde en aparecer otra pandemia más".
Por ello, aseguró que desde las organizaciones la militancia seguirá firme y pidiendo explicaciones a las autoridades para evitar "que estas empresas se instalen en la Argentina".
Por otro lado, criticó al Gobierno nacional por el hermetismo que rodea a este acuerdo. "Todo esto explota porque apareció una información del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca que publicó un proyecto que hoy día niega, en donde la idea era instalar 25 mega factorías, cada una con 12 mil madres, es decir: una locura total", denunció.
Y siguió: "Solo por poner un ejemplo, la producción de agua para 12 mil madres era un millón y medio de litros por día, si eso lo multiplicás por 25, son 37 millones y medio de litros de agua por día, cuando en Argentina hay siete millones de personas que no tienen acceso al agua, realmente esto es un delirio total por el dinero, dinero que nadie de la sociedad ve".
En ese contexto, el activista y especialista en la materia consideró que "no tiene sentido" hacerle correr un riesgo tan grande a la población que no tiene nada que ver con esto "por el negocio de unos pocos".
"Si quieren recursos económicos generados por las exportaciones, por qué el país no impulsa las producciones orgánicas y agro ecológicas, podríamos ser líderes exportadores de productos orgánicos en el mundo, que es lo que más demanda tiene en este momento, pero no, la Argentina prefiere obedecer a China y abastecerlos a ellos", criticó.
Por último, el director de UVA opinó que el hermetismo del Gobierno sobre el acuerdo se debe a que "ellos saben que hay una reacción popular muy importante", y agregó que desde UVA le hicieron llegar al propio Presidente de la Nación más de 500 mil firmas en contra del acuerdo.
"Con la entrega de firmas pensamos que íbamos a poder revertir algo, pero no hizo ningún efecto", dijo decepcionado.
"La verdad es que al Gobierno no le importa la opinión de la sociedad, ya llevamos al día de hoy 800 mil firmas en contra y vamos a seguir juntando, vamos a seguir intentando y que las autoridades entiendan los riesgos", sentenció.
Y cerró diciendo: "La verdad es que se necesitan políticas de Estado que favorezcan al ambiente, porque lo principal hoy es que, aunque muchos no crean, queda menos de una década para tomar decisiones importantes y tratar de frenar, al menos, el aumento de la temperatura del planeta".