3 de noviembre de 2021
Este miércoles 3 de noviembre, desde las 8:30, en el Tribunal Oral en lo Criminal 5 de Lomas de Zamora, comenzó el juicio contra Gabriel Guevara por el brutal asesinato de Marcela Coronel, su pareja y madre de su hija. Se trata de la enfermera del Hospital Italiano, cuyo cuerpo fue encontrado envuelto en una frazada dentro de un galpón. En la causa que investiga el salvaje crimen, también será juzgado Pablo Guevara, el hermano del femicida, por su complicidad en el encubrimiento de la escena.

Gabriel Martínez Guevara llega al debate oral imputado por homicidio agravado por el vínculo, y su hermano, como partícipe secundario. Ambos se encuentran detenidos desde junio del 2018. Mundo Poder habló con Lorena Coronel, hermana de la víctima, y nos contó que “todos estos años, reiteradas veces pidieron esperar el juicio en sus casas. Por suerte, el juez no lo permitió”. También “se habla de un tercer sospechoso que vieron vecinos de Longchamps, pero hasta el día de hoy no pudimos saber si es verdad, y menos saber quién es”.
La familia Coronel espera “la mayor pena. Perpetua para el femicida de Marce, y la mayor cantidad de años para su hermano”. Familiares, amigos y compañeros de trabajo de Marcela se movilizaron hasta las instalaciones del Tribunal de Lomas de Zamora para exigir justicia por el femicidio.

El 28 de mayo de 2018 vecinos de Burzaco encontraron abandonada a la hija de un año y medio de Coronel y Guevara en las inmediaciones de la plaza San Cayetano. Las investigaciones del caso iniciaron cuando la pequeña fue trasladada hacia la Comisaría de la Mujer y la Familia de la mencionada localidad bonaerense. Horas más tarde, apareció Gabriel Guevara, supuestamente sorprendido porque la menor debía estar con su madre. Paralelamente, un grupo de efectivos policiales comenzó con la búsqueda de Marcela Coronel, de quien no se tenía noticias.

El relato es crudo y escalofriante. La familia de Coronel vio a la víctima por última vez el sábado 26 de mayo de 2018, en la estación de trenes de Constitución. “Al despedirnos, su mirada fue rara, como queriendo decir algo, y no me lo dijo. Esa fue la última vez que la vimos. El domingo 27 por la noche hicimos videollamada, fue muy linda. Nos reímos mucho, Lu me dijo madrina por primera vez. Parecía que todo estaba bien. Al día siguiente, 28 de mayo al mediodía, recibo la foto y noticia de que Lu se encontraba solita en la calle. Y así empezaba esta pesadilla”.
Cuando los policías llegaron a la vivienda ubicada sobre la calle Roberto Arlt al 3500, en Longchamps, encontraron el cuerpo sin vida de Coronel, envuelto en una frazada dentro de un galpón. De acuerdo con los resultados que arrojó la autopsia, Marcela presentaba tres hachazos en la cabeza, signos de estrangulamiento con un lazo y asfixia.
“Lamentablemente, sufría violencia de género. Nos enteramos tarde, a partir de su asesinato. Antes de lo ocurrido notábamos que Marce estaba sola con Luciana (la hija). Por lo general, Gabriel solía acompañarlas en los viajes, y en las últimas semanas que vimos a Marce, esto no ocurría”, relató Lorena. Luego, describió que “sospecho que el día que ocurrió el femicidio, Marce quería dejar a Gabriel. Se habrá enterado de algo y esta persona reaccionó así...frente a una discusión de pareja, que puede tenerla todo el mundo, él reaccionó violentamente”.
Por su parte, las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona lograron captar cuando Pablo Guevara llevaba a su sobrina en brazos por el centro cívico de Burzaco. Se lo vio cruzar a pie la barrera de la calle 9 de Julio y luego abandonar a la pequeña.

Con respecto a la relación que mantuvieron con la familia Guevara, Lorena explicó que “previo al crimen, los vimos 2 veces: en el bautismo y en el cumpleaños de Luciana. Luego del femicidio no recibimos noticias de ellos. Jamás se solidarizaron con nosotros, no se sumaron al pedido de justicia...nunca les importó Marce”. Además, contó que “hermanos y tías de Gabriel y Pablo me agregaron al Facebook e Instagram, no entiendo la razón. Tampoco entendemos por qué son así, por qué mienten y ocultan. Marcel y Lu estuvieron rodeadas de estas personas, es algo que particularmente me pone triste. Rodeadas de basuras, no se lo merecían. Menos una mujer tan buena y generosa como lo fue Marce con ellos. Lo que hicieron no tienen perdón”, concluyó.