4 de noviembre de 2021
La vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, fue sometida este jueves a una intervención quirúrgica para extirparle la totalidad del sistema reproductivo. Se trata de una histerectomía, una cirugía mediante una incisión ubicada en la sección inferior del abdomen. La intervención fue exitosa y ahora cursa el post operatorio de manera normal.

Desde el Sanatorio Otamendi, donde se encuentra ingresada la ex presidenta, emitieron un primer parte médico que lleva la firma de la directora médica Marisa Lanfranconi. Allí se explica que Cristina Kirchner ingresó en el día de la fecha para someterse a un "procedimiento ginecológico quirúrgico programado. Dicho procedimiento ha sido realizado por la vía laparoscópica. La paciente cursa un post operatorio normal, en buen estado general de salud".
En el transcurso de la tarde de este jueves, se conoció un nuevo parte médico que indica la evolución de la vicepresidenta tras la cirugía a la que se sometió. "Cristina Fernández de Kirchner continúa con una evolución favorable, en buen estado general y con buena recuperación de la anestesia", expresa Lanfranconi, la directora médica del Sanatorio Otamendi.
Luego, señala que, de acuerdo a la evaluación macroscópica que se le realizó, "el pólipo uterino encontrado presenta características benignas", y que, el resultado definitivo del examen histopatológico se emitirá recién la semana próxima.
En las últimas horas, volvió a comunicarse el estado de salud de la ex presidenta. Con un parte médico fechado el 5 de noviembre, el personal médico explica que "Cristina Fernández de Kirchner cursa el primer día de posoperatorio y continúa con una buena evolución clínica". Agrega que "se mantienen los controles de rutina post quirúrgicos".
Con este procedimiento se puede extirpar no solo el útero y el cuello uterino, sino también uno o ambos ovarios, y una o ambas trompas de Falopio. La extensión de los órganos afectados removidos dependerá siempre del cuadro de la paciente. Los diagnósticos que más se asocian a esta patología están relacionados con cuadros oncológicos. De todas formas, existe una multiplicidad de enfermedades que necesitan de la realización de una histerectomía.
Dependerá siempre de la gravedad de las dolencias. Las razones pueden ser las siguientes:
-Cáncer ginecológico: de útero o de cuello uterino, según el progreso del cuadro.
-Fibromas: tumores uterinos benignos que pueden provocar un sangrado continuo, anemia, dolor pélvico o presión en la vejiga.
-Endometriosis: el tejido dentro del útero llamado endometrio crece fuera del útero y se expande a los ovarios, las trompas de Falopio u otros órganos.
-Prolapso uterino: se produce cuando se registra un descenso del útero a la vagina, que puede provocar incontinencia urinaria, presión pélvica o dificultad con los movimientos intestinales.
-Sangrado vaginal anormal: menstruaciones intensas, irregulares o prolongadas.

Una de las principales consecuencias tiene con ver con la infertilidad, debido a que se extirpan los órganos reproductores femeninos. Existen pacientes que, al someterse a estas cirugías y todavía se encuentran en edad de gestación, sufren la llamada “menopausia quirúrgica”, dado que aparecen síntomas similares a este proceso natural.
Si bien se considera una intervención segura, pueden registrarse algunas complicaciones como infección, daño a las vías urinarias, la vejiga, el recto u otras estructuras pélvicas. Luego del procedimiento, la paciente permanece entre tres y cinco días en internación, donde los especialistas evaluarán no solo los parámetros de recuperación post cirugía y el estado clínico general, sino que además buscarán detectar posibles síntomas relacionados con el dolor e impulsarán una recuperación ambulante.