9 de noviembre de 2021

. Atravesados por el femicidio: "Esperamos una Justicia que nunca llega, lo padecemos todos"


Fernanda Albornoz y Gustavo Melmann tienen algo en común: perdieron a un familiar a raíz de un femicidio. Fernanda perdió a su hermana y Gustavo a su hija. Dos casos que conmocionaron al país y que la Justicia llegó tarde, a medias, con beneficios a los asesinos o simplemente, nunca llegó.





Hasta agosto de este año se habían contabilizado 140 femicidios.




En un especial de Mundo Poder a la agrupación Atravesados por el Femicidio, los familiares de las víctimas abrieron su corazón y desde el dolor coincidieron en un reclamo: la Justicia argentina es lenta, ineficiente y pro reo, por lo que aseguran que la única forma de encontrar un poco de paz entre la tormenta, es "estar detrás" de cada juez, fiscal y juzgado, para obtener "algo de respuesta y justicia" por cada femicidio que ocurre en el país.





En lo que va del año, en Argentina se registró un femicidio cada 40 horas. Según la organización MuMaLá-Mujeres un total de 142 femicidios, entre ellos 19 vinculados y 5 travesticidios, se registró en lo que va del año en la Argentina, a un promedio de una mujer asesinada por violencia de género cada 40 horas. Además, revelaron que como consecuencia de los femicidios 151 niños, niñas y adolescentes quedaron sin madre.





La pandemia del covid-19 copó la agenda mediática, política y social, pero los femicidios siguen a la orden del día. Tras esos aberrantes hechos quedan marcadas familias enteras, muchas de ellas hoy pertenecen a la organización "Atravesados por el Femicidio", que no reciben ayuda del Estado ni de entes privados, pero que con sus propios recursos tienen un objetivo: conseguir justicia para las víctimas y contener a familiares que estén atravesando el femicidio de un familiar. Además, también dan apoyo y contención a mujeres que padecen violencia de género.





Fernanda Albornoz y Gustavo Melmann también tienen en común que son parte de quienes, atravesados por el dolor de un femicidio, crearon la agrupación. Ellos siguen exigiendo una Justicia "justa", y sueñan con que nadie más tenga que atravesar una situación tan dramática con la que día a día tratan de sobrevivir. "Uno pasa por diferentes etapas, a veces te sientes muerto en vida, pero seguimos en esta lucha", coinciden.





Fernanda Albornoz trata de mantenerse sonriente y de buen ánimo durante la entrevista, pero a medida que va transcurriendo se le entrecorta la voz. Ella es hermana de Florencia Albornoz, asesinada el 17 de enero del 2010 cuando Miguel Ángel Mazo violó la perimetral que la protegía y le disparó a ella y a Ernesto Escudero, un amigo y compañero de trabajo de la joven.





Florencia fue asesinada en el 2010, también murió un amigo y compañero de trabajo que estaba en el lugar.




Además de ser su ex marido, el hombre en ese momento era funcionario de la policía y ejercía sus servicios en una comisaría de Quilmes. El caso fue catalogado como doble homicidio agravado por el vínculo, ya que para entonces no se encontraba en vigencia la figura del femicidio como agravante. En 2012, el agresor fue condenado, en última instancia, a 15 años de prisión.





Actualmente está preso en La Plata, pero Fernanda asegura tener miedo de verlo "en cualquier momento" en libertad.





"Él sigue hostigando desde la cárcel a mi mamá, yo tengo varias denuncias contra él", dice Albornoz visiblemente afectada por la situación. La hermana de la víctima de femicidio admite que su peor miedo es que el asesino de su hermana salga en libertad "porque por ley y como es la Justicia argentina, él ya puede pedir permiso para salir… Temo por los hijos de Florencia -sus sobrinos-, mi mamá incluso se tuvo que mudar", cuenta Albornoz a Mundo Poder.





Sobre su experiencia en la ONG, añade: "Estoy acá para poder hacer lo que no pude hacer por mi hermana…", se lamenta Fernanda.





Por su parte, Gustavo Melmann es el padre de Natalia Melman, un nombre que para muchos resulta familiar ya que su caso conmocionó a la Argentina y varias partes del mundo.





Natalia Melmann fue raptada por policías bonaerenses, que la subieron a un patrullero, la violaron, torturaron y mataron. Era una chica de tan solo 15 años que fue asesinada el 4 de febrero del año 2001 por funcionarios policiales.





Natalia Melmann, asesinada en Miramar en el 2001.




"Una manada de policías la raptaron de la Costa, la llevaron a las afueras de Miramar… fue violada, torturada y asesinada con el propio cordón de su zapatilla", cuenta Gustavo con mirada perdida ante las cámaras de Mundo Poder.





El mes pasado se cumplieron 20 años del terrible caso, y en ese sentido Gustavo Melmann se lamenta porque el femicidio de su hija todavía no obtuvo una Justicia digna y contundente.





"Todos los que participaron del crimen no fueron juzgados y tres de ellos que están condenados están pidiendo ahora la libertad condicional ahora", cuenta el padre de Natalia, que se lamenta cada vez que puede del funcionamiento de "una Justicia patriarcal".





"Además hay un resto genético de un tal "panadero" que nunca lo quisieron llevar a juicio, un resto genético que nunca se quiso investigar", agrega Gustavo, que en el pecho le cuelga una foto de su hija muerta.





En el caso de Melmann, el padre asegura que "hubo toda una cadena de encubrimiento… fue un caso que conmovió al país por el hecho de que policías bonaerenses en servicio abusaron y torturaron a una jovencita de 15 años", recordó.





Femicidios y la Justicia argentina:





Tanto Fernanda como Gustavo coinciden en una cosa: La Justicia argentina funciona mal o no funciona, y temen por que los casos que los atraviesan nunca consigan una "justicia de verdad".





"La Justicia es una composición de hombres, hay hombres que obran bien y otros que obran mal… pero la gran mayoría de la Justicia no obra bien"; opina Melmann.





Y critica: "Tenemos un sistema judicial muy lento, además en Argentina tenemos una Justicia pro reo, todo es a favor del reo, y después del juicio oral tienen más garantías procesales quienes fueron condenados que las víctimas".





En ese sentido, consideró que la Justicia argentina tiene que generar "una división clara y contundente entre los delitos graves y los delitos leves: en estos delitos graves en donde está la vida de por medio las condenas deben ser cumplidas en su totalidad… Lamentablemente muy tempranamente en los procesos legales los femicidas quedan en libertad", se lamentó.





A su turno, Albornoz agregó: "Esto lo padecemos todas las víctimas de femicidio, esperamos una justicia que nunca llega".





Mirá la entrevista completa a continuación:






https://youtu.be/WoA0-xE7tX8

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