18 de noviembre de 2021
Este jueves por la mañana Mavys Álvarez, conocida como la "novia cubana" de Diego Armando Maradona, se presentó a declarar en la causa que investiga el Juzgado Federal N°6 de Daniel Rafecas. La mujer que ahora tiene 37 años, denuncia que cuando era menor de edad, fue víctima de trata de personas por parte del entorno del fallecido futbolista. El presunto delito se habría dado durante su viaje a la Argentina en el año 2001.

Álvarez se presentó con su abogado en Tandanor sobre la calle España, fuera de los tribunales de Comodoro Py. Allí fue citada con un oficio emitido el 10 de noviembre pasado. Todavía no se aceptó su pedido de querella. Desde la primera horas del día trascendió la información de que iba a declarar en una cámara Gesell frente a una psicóloga.
En el oficio emitido para disponer la declaración testimonial, se pidió que se notifique a los acusados para que puedan ejercer su derecho. En la lista están Omar Suárez, cabeza visible del local nocturno Cocodrilo, Mariano Israelit y Guillermo Coppola, entre otros. Además, se pidió que se libre oficio al Programa Nacional de víctimas de trata.
Álvarez pidió ser considerada querellante en el caso y aportó gran cantidad de pruebas sobre su viaje de 2001 al país. Ese viaje fue pagado por Maradona. Durante 20 años todo tipo de documentación. Se destacan las cartas de amor, tickets de pasajes de Copa Airlines desde Panamá, recibos del hotel Hilton, una postal del Sheraton y también una carta al Hilton donde Maradona se compromete a pagar todos los gastos

Entre todas las pertenencias, también hay una serie de pedido como los analgésicos de un cirujano plástico. Álvarez denunció que Maradona la obligó a realizarse una cirugía estética. En una entrevista en Miami hace algunas semanas, la mujer también señaló que el astro del fútbol mundial la introdujo en el mundo de las drogas.

Mavys en su presentación a la justicia la semana pasada, habló de su estadía en la Argentina: "Es importante para mí destacar que durante mi estadía en Argentina, en 2001, en donde permanecí durante dos meses y medio, no se me permitía salir sola de los hoteles en que me alojé".
Y en esa misma línea, agregó: "Tampoco de un departamento ubicado en Capital Federal en dónde permanecí, habiendo siempre personas encargadas de que permaneciera allí. Durante la totalidad de mi permanencia en el país, sólo pude realizar dos actividades que elegí (una a comprar y otra al zoológico), aunque siempre acompañada por una persona hasta mi regreso”.
Y respecto de la cirugía estética, sentenció que fue "presionada" para que se realice una operación de "aumento de mamas". Se terminó realizando en el país sin autorización de ninguna persona responsable por mí. Y para rematar, agregó: "En las mismas circunstancias me suministraron drogas en el país, las cuales me acarrearon una adicción durante muchos años. Las secuelas de lo que viví perduran hasta hoy”.