7 de diciembre de 2021
A pesar de la volatilidad que registran los criptoactivos, algunos ahorristas apartan dinero a través de ese instrumento para luego comenzar a usarlas como medio de pago de diferentes bienes. En esa línea, y a diferencia de las últimas ventas concretadas en criptomonedas donde los departamentos desde el pozo acapararon el interés, una inmobiliaria fue la primera en vender un departamento usado con Bitcoin en la Ciudad de Buenos Aires.

La operación se concretó el 23 de noviembre pasado y tuvo como protagonista a un departamento de dos ambientes, el cual está situado a dos cuadras del polo gastronómico de Pedro Goyena y Avenida La Plata. "La propiedad estaba publicada en USD 100 mil y cuando le contamos al dueño que teníamos una pareja interesada, pero que quería pagar en Bitcoin, no puso demasiadas objeciones y por ello iniciamos las negociaciones", contó Ariel Champanier, presidente de RE/MAX Premium.
A pesar del riesgo que puede presentar la fluctuación del Bitcoin en los mercados, Champanier aclaró: "La propiedad no se paga en Bitcoin sino en criptomonedas estables que cotizan a la par del dólar, como las USDT, que son las más conocidas y las que utilizamos en este caso".
A la hora de escriturar, la transferencia debe realizarse en presencia del escribano y los códigos de ambas cuentas de criptomonedas, siendo la del comprador y la del vendedor, deberán constar en su texto. "Utilizar la misma red para transferir las criptomonedas desde la billetera del comprador a la billetera del vendedor para evitar demoras", indicó el escribano Joaquín Pierri como primera recomendación.
"Una propiedad se puede comprar utilizando Bitcoins, jurídicamente es incuestionable y no hay motivos para que el Registro de la Propiedad Inmueble no lo inscriba sin inconvenientes. La mejor alternativa es un contrato innominado, con una estructura similar a cuando se vende un lote a cambio de un departamento a construir en él. Esa unidad a construir es tan inmaterial como un Bitcoin", precisó Pierri.
De esta manera, la fiebre del Bitcoin comienza a impactar en el mundo inmobiliario tras un mercado golpeado por la recesión y la pandemia.