9 de diciembre de 2021
Esteban Bullrich presentó su renuncia al Senado de la Nación a causa del agravamiento de la enfermedad que padece, Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Tras la última sesión previa al cambio de un tercio del cuerpo, el senador manifestó su decisión y realizó un discurso que emocionó a varios de los presentes.

"Gracias presidenta por darme la palabra y por las muestras de afecto durante este tiempo difícil para mí. Desde que entré a la política hace 20 años siempre intenté ser fiel a mí mismo, no mentirme, hacer lo que sentía justo aunque no fuera conveniente", expresó al inicio de su discurso.
"En este recinto del que me honra ser parte, vengo a hacer algo que va en contra de cada fibra de mi cuerpo. Nada de lo que soy me indica que este es el camino que quiero seguir, pero creo firmemente en la idea de que el interés público siempre debe estar por encima de los intereses personales", prosiguió.
"Créanme que es mucho más lo que nos une que lo que nos divide, los proyectos no son de nadie, son de todos. Las buenas ideas no tienen dueños, tienen beneficiarios", expresó Bullrich frente a varios presentes en una Cámara Alta que no podían contener la emoción.
A su vez, aseguró que su decisión la toma "con todo el dolor del mundo y con la frustración de no tener otra alternativa". "Quiero anunciar la renuncia a mi cargo. Ser parte del Senado de la Nación ha sido uno de los honores más grandes de mi vida política. Acá encontré personas comprometidas con la Patria y yo voy a seguir buscando un mejor país para mis hijos. Renuncio a mi banca con mucha tristeza", sostuvo muy emocionado.
A lo último, el senador cuestionó que Argentina "vive enfocada en la grieta y en el debate violento". "Un país que escapa de la política, la desprecia y la condena. Un país en el que la gente se recluye en lo privado, soltando el sueño de ser parte de la construcción de una Argentina mejor. Un país en el que empujamos a la gente a no ejercer el rol más alto de una democracia, el rol de ciudadano, sé que estas palabras pueden parecer las de un soñador, lo soy, pero como en aquella canción que nos invita a imaginar, sé que no soy el único", cerró.
En una parte de su relato, el senador informó que presentará su último proyecto. "Mi última actividad legislativa es un proyecto de ley de educación inclusiva, por el que pido tratamiento sobre tablas", sostuvo. "Esto busca igualar oportunidades que, como todo lo que he hecho en mi vida política hasta ahora, intenta dejar de lado los egoísmos y las vanidades para enfocarnos plenamente en el consenso", agregó.

"Fue acordado a partir de tres proyectos originales y con el aporte de senadoras y senadores de todos los bloques que, dejando de lado intereses personales y visiones partidarias, encontramos el proyecto común", prosiguió.
"Me gustaría que se me recordara por la búsqueda constante del consenso a través del diálogo, del diálogo entendido como una conducta activa en la que los participantes se abren a escuchar a quien tienen enfrente, ese es el valor más importante y a la vez más escaso de la política argentina", indicó.
Por último, concluyó: "Los adversarios nunca son enemigos y que representan a una porción de los argentinos cuyos valores, intereses y deseos son tan atendibles como los de uno y que se puede dialogar, negociar y acordar sin relegar lo que uno es y lo que uno defiende".
El legislador de Juntos por el Cambio padece ELA, una enfermedad neurológica degenerativa que le genera muchas dificultades tanto para moverse como para hablar. Al llegar al Parlamento el senador se mostró muy emocionado y, entre lágrimas, saludó y agradeció a quienes se le acercaron para expresarles muestras de cariño.
En una sesión especial, siendo la última con la actual composición, entre admiración y respeto, los senadores lo homenajearon y le dedicaron emotivas palabras.
En su lugar asumió José María Torello, ex jefe de asesores de Mauricio Macri durante su primer mandato y primer suplente en la lista de Cambiemos cuando Bullrich fue elegido.