14 de diciembre de 2021
Un grupo de médicos de la ciudad de Mar del Plata encontró un tratamiento que podría cambiar el curso de la pandemia de coronavirus. Según plantean, no se trata de un proceso viral que termina en una neumonía. Sino que esta patología es el primer caso que suma otros dos. El segundo es un edema pulmonar y el tercero un distress respiratorio, que puede terminar en la muerte.

Desde la Clínica Colón, José Luis Santos, coordinador de terapia intensiva y líder de un estudio revolucionario sobre el tratamiento del coronavirus, destacó que, en realidad, “lo que hicimos fue considerar que el COVID-19 es una secuencia de tres daños sucesivos, pero diferentes. Nos focalizamos en entender cuál es la secuencia de acción del virus en el ser humano y vimos que el virus se vale de un engaño contra una proteína presente en las células del pulmón llamada enzima convertidora de angiotensina 2 (ECA2)”.
El primero es que por la neumonía viral se produce una respuesta inflamatoria y un compromiso del pulmón. Generalmente, el paciente lo experimenta durante la primera semana de la enfermedad. A partir de la segunda semana y hasta el día 15, el deterioro de la oxigenación, el clínico e incluso el tomográfico no obedece a una neumonía, sino a un edema pulmonar, que debe resolverse con un tratamiento que consiste en diuréticos y restricción hídrica.
Respecto al tercer daño, si no se logra resolver el edema pulmonar, la tercera injuria es el síndrome distress respiratorio del adulto, que lleva a que los pacientes estén conectados a un respirador, con múltiples complicaciones posteriores. Siendo que muchos de ellos fallecen.

Los científicos marplatenses pusieron a prueba su teoría cuando en junio pasado “llegaron pacientes que presentaban en las tomografías una sobrecarga de líquidos en los pulmones”. Pero, no lograron encontrar un compromiso cardíaco o renal. “Nos encontramos con un paciente con COVID-19 que tenía edema pulmonar de origen incierto. No sabíamos la causa, pero sabíamos que existía y cuál era el tratamiento. Lo aplicamos pensando que iba a haber alguna mejoría marginal, pero fue muy sustancial. La oxigenación y la tomografía mejoraron notablemente, lo cual fue una sorpresa”.
Los científicos quisieron descartar que se trataba de una casualidad, y luego de detectar otros afectados con un fenómeno similar, replicaron la estrategia NEGBAL, aplicando diuréticos y restricción hídrica. “Veíamos que los pacientes mejoraban rápidamente. Así fue como nos planteamos que muchos pacientes con covid grave estaban cursando con un edema pulmonar en la fase 2 y lo pudimos comprobar con otros 16 pacientes, hasta completar una serie de 20, que, pese a contar diferentes grados, mejoraron”.
“La publicación de nuestra investigación es muy reciente”, aclaró Santos. De todas formas, muchos científicos comenzaron ya a “analizar detenidamente el protocolo y la estrategia, y lo van a comenzar a hacer”. Asimismo, indicó que, dentro del centro de salud marplatense, aplican esta estrategia a “todos los pacientes que tienen lesión pulmonar en la tomografía. Cuanto más precozmente los tratemos, evitaremos avanzar a estadios más graves. Por lo tanto, estamos ampliando la indicación a los pacientes de moderados a graves”.