15 de diciembre de 2021
De acuerdo con el informe emitido este miércoles por el INDEC, una familia tipo, conformada por dos adultos y dos menores, necesitó $73.918 para evitar caer en la pobreza en el mes de noviembre. Y necesitó más de $31.700 para superar la línea de indigencia. El monto por persona de la Canasta Básica Total (CBT), que comprende otros bienes y servicios básicos como la vivienda, llegó a $23.922 mensuales el mes pasado. Lo que significó un alza de 21% respecto a octubre.

Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que solo incluye alimentos y determina la línea de indigencia, subió a $10.267 por persona. Por lo que se registró un alza de 2,6% en noviembre. De esta manera, una familia tipo necesitó $31.724 para no ser indigente, cifra que alcanzó los $33.367 en el caso de las familias formadas por cinco personas.
La suba mensual de las canastas básicas durante el mes pasado estuvo entre las menores del año, en línea con la desaceleración que mostró la inflación en noviembre, por el congelamiento de precios que impulsó el Gobierno nacional. De igual manera que sucedió con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), la evolución interanual de las canastas básicas mostró una desaceleración en el penúltimo mes del año. Se trata de la cuarta reducción consecutiva.

Según los datos aportados por el INDEC, la suba de la canasta alimentaria fue de 47,1% respecto de noviembre del año pasado. La canasta total aumentó 42,8% en el mismo período. Estos números demuestran que los ingresos mínimos para evitar la indigencia y la pobreza crecieron por debajo del nivel general de inflación, que sumó 51,2% en los últimos 12 meses. También se ratifica que la suba de precios golpea con mayor fuerza a los sectores más postergados.
La canasta básica alimentaria incrementó su valor un 39,9% durante los primeros 11 meses de este año. En tanto, la canasta total lo avanzó en 42,8%. Cabe hacer mención que luego del último incremento, el salario mínimo, vital y móvil llegó a $32.000 en octubre. Entonces, se necesitan más de dos salarios mínimos para adquirir una canasta básica familiar y casi uno entero para adquirir una canasta alimentaria que satisfaga las necesidades de una familia tipo.