21 de diciembre de 2021
Rodolfo De Paoli, entrenador de Barracas Central, se mostró quebrado tras el ascenso a la Liga Profesional. Además, Iván Tapia, hijo del Chiqui, le dedicó el triunfo a Ricardo Caruso Lombardi, luego de que denuncie en varias oportunidades al Guapo por los arbitrajes.

Termina el año deportivo en el fútbol argentino. Con la Liga Profesional, la Copa Argentina y el Trofeo de Campeones concluido, quedaba por definirse aún un partido: el segundo ascenso a la Primera División. Tigre ya había conseguido su boleto y ahora el que estará por segunda vez en la máxima categoría será Barracas Central. El Guapo empató sin goles contra Quilmes, en el Cilindro de Avellaneda, pero le ganó 5 a 4 en los penales.
En ese sentido, Rodolfo De Paoli, totalmente quebrado, habló del logro conseguido con el equipo que preside Matías Tapia, hijo del Chiqui -presidente de AFA-: "El fútbol es mi vida. Nadie sabe nada, se piensan que soy un pelotudo que relata. No sabía leer y me llevaba hasta el recreo, el fútbol me salvó. Gracias a mi familia y a mi mujer, a mi mamá y a mi papá, por el amor que me dio por el fútbol".
Por otra parte, otro de los que mostró su alegría es Iván, el hijo del Chiqui Tapia, presidente de AFA, le dedicó el triunfo a Ricardo Caruso Lombardi, que denunció en varias oportunidades a Barracas Central por los arbitrajes: "Se lo dedico a un amigo, Ricardo, que siempre habló mal de este grupo y ahora debe estar sufriendo".