29 de diciembre de 2021
El Gobierno autorizó un aumento de las tarifas de luz y gas para el 2002. Va a ser de entre el 17 y 20 por ciento. Se prevé que el aumento se va a poner en marcha en enero o febrero. Por otro lado, se estableció que va a comenzar la segmentación de las tarifas. En primera instancia va a impactar alrededor de casi medio millón usuarios del área metropolitana AMBA. Es decir que esa cantidad van a dejar de pagar un abono subsidiado.

Según informó el sitio I Profesional, en la ciudad de Buenos Aires se quedarán sin subsidios quienes estén viviendo en propiedades donde el metro cuadrado supere los u$s3700. En tanto, en la Provincia se toma como referencia el valor de la tierra.
Por otro lado, van a dejar de percibir la asistencia los usuarios de barrios cerrados. Esto incluye a la actividad financiera, el transporte ferroviario, el juego y las oficinas públicas. La medida se confirma después de un acuerdo entre el ministro de Economía, Martín Guzmán, de manera conjunta con el secretario de Energía, Darío Martínez.
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Según este nuevo esquema tarifario, el incremento para todo el 2022 tendrá un tope de hasta el 20%. Desde el Gobierno resaltan que el valor está 13 puntos por debajo de la estimación de inflación que se realizó en el presupuesto 2022. Finalmente ese Presupuesto no pasó la instancia de Diputados en el Congreso nacional.
Cabe destacar que detrás de este anuncio que para el Gobierno no deja de ser auspicioso, la realidad es que los aumentos en el caso de que la Economía no reaccione como se espera, podrían incrementarse aún más. Las fuentes oficiales admiten este gris existente en la medida.

Con el objetivo de reducir el gasto en subsidios, la Secretaría de Energía ya diseñó un mecanismo diferente de cobro. En la primera etapa afectará al 10 por ciento de los usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y los 24 municipios que la rodean. Esto configura el AMBA, donde vive el 40% de los usuarios del país.
En total son 500 mil consumidores a los que se les quitarán los subsidios, que hoy representan un 60% del consumo total. Los usuarios entonces se van a hacer cargo de ese 60% que antes era subsidiado y también van a tener que pagar un aumento del 20%. Un verdadero dolor de cabeza para cientos de miles de familias.
Según explicaron fuentes oficiales, el Secretario de Energía Martínez quería que el precio de las boletas reflejara un mayor costo de la producción. Se había convocado a audiencia pública en la cual explicaban que era necesario aumentar las tarifas por lo menos un 30%. Finalmente se impuso la idea de incrementar el servicio en un porcentaje menor.