7 de enero de 2022
Desde el Palacio San Martín, Alberto Fernández fue designado, este mediodía, como presidente de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC). Se trata de un foro multilateral que Estados Unidos, Brasil y Canadá soslayan siempre al momento de tomar sus decisiones geopolíticas en la región.

En medio de la discusión con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el mandatario argentino envió un mensaje al país norteamericano, asegurando que “la CELAC no nació para oponerse a nadie. CELAC no nació para enfrentarse con algunas de las instituciones existentes. CELAC no nació para inmiscuirse en la vida política y económica de ningún país”.
“Siempre promovió el consenso y la pluralidad en un marco de convivencia democrática sin ningún tipo de exclusiones”, agregó. Al mismo tiempo, Fernández agradeció el acompañamiento de los países miembros en el reclamo de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y en las negociaciones con el FMI. “Uno se siente más fuerte sabiendo que los hermanos latinoamericanos y caribeños lo están acompañando”, destacó.
Por su parte, el canciller Santiago Cafiero también agradeció el apoyo unánime de los países miembros para le designación: “Trabajaremos en el fortalecimiento institucional de la CELAC con espacios de diálogo y concertación, siempre con la agenda abierta, siempre convocando a todos y escuchando todas las voces”.

Es un cargo por un año que se obtiene por consenso, pero cabe hacer mención que el líder sandinista Daniel Ortega rechazaba la designación de Alberto Fernández, por lo que se trababa la aspiración del presidente argentino a cargo de la CELAC. En tanto, Nicolás Maduro y Miguel Díaz-Canel escucharon atentamente los argumentos del Gobierno argentino y comenzaron a presionar a Ortega, quien resistía en la soledad de su despacho en Managua.
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Denis Ronaldo Moncada Colindres, canciller de Nicaragua, acompañará hoy los discursos de sus colegas de Cuba y Venezuela. Luego, cuando la Cumbre de Cancilleres esté por finalizar, Fernández aparecerá para agradecer la designación Pro Tempore, anunciando un nuevo tiempo en la CELAC. Una nueva era que se relaciona con una decisión geopolítica que el presidente comparte con los líderes de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Se trata de acotar la influencia regional de la Organización de Estados Americanos (OEA), que tiene afuera de sus integrantes a Díaz-Canel, Ortega y Maduro.

En la situación geopolítica actual, el eventual papel del mandatario argentino en la CELAC será difícil y con final abierto. No sólo por sus intenciones sobre la OEA, sino también por la puja de poder global que tienen Washington y Beijing.
Alcanzar la presidencia de la CELAC es un éxito político para Alberto Fernández. De todas formas, una alianza con Cuba, Nicaragua y Venezuela no compensa la posibilidad de caer en default por decisión de la Casa Blanca. Argentina tiene como bloque regional al Mercosur, que es reconocido por Estados Unidos.