18 de enero de 2022
Este 18 de enero se cumplen 7 años de la muerte del fiscal Alberto Nisman. El episodio generó controversia y al día de hoy sigue generando diversas opiniones como fue la muerte. Desde el día de la muerte del fiscal que iba a denunciar un supuesto pacto de silencio entre el Gobierno de Cristian Kirchner con Irán por el atentado a la AMIA, se dispararon dos teorías. ¿Se suicido o lo mataron?.

En un nuevo aniversario de su muerte muchos recordaron la imagen del presidente Alberto Fernández participando el 18 de febrero de 2015 de la llamada "Marcha del silencio". A un mes del aniversario de Nisman, por ese entonces jueces y fiscales organizaron una manifestación para pedir que se esclarezca el caso.
En internet dan vuelta dos fotos montadas que dan cuenta de la presencia del presidente ese día. El sitio especializado Chequeado, se encargó de comprobar la veracidad de las fotos y efectivamente asegura que ese día el actual presidente marchó por Nisman. Lo que muchos se preguntan es cuál es el pensamiento actual que tiene de ese episodio.
LEER MÁS: A dos años del crimen Fernando Báez Sosa: ¿Cómo será el juicio a los rugbiers?
Fernández fue fotografiado en la Legislatura porteña, ubicada en Diagonal al Sur al 550. Estaba solo a metros de Plaza de Mayo. El actual presidente se encontraba allí ya que el recorrido de la llamada Marcha del silencio fue desde el Congreso de la Nación hasta Casa Rosada.
En una entrevista con Eduardo Van der Kooy, Alberto Fernández admitió que había participado de la marcha. Hablaba de un denominador común ese día en la manifestación. Resaltaba como grandes valores de la manifestación "el homenaje a Nisman” y “la revalorización de la Justicia”.

Cabe destacar que no fue la única vez que Fernández se refirió a Nisman. “Nadie en la Argentina piensa que Nisman se ha suicidado. La primera que cree que no se ha suicidado es Cristina Fernández de Kirchner”, decía en una entrevista realizada ese año con la televisión israelí.
También volcó su opinión en una nota para el diario Clarín. Allí señalaba que había quedado al descubierto "lo poco que le importa al Gobierno desentrañar lo ocurrido y lo mucho que es capaz de hacer para preservar su relato”. Volvía a abonar a la teoría de que al fiscal lo asesinaron: “No puedo entender su suicidio salvo que dé por cierto que ha mediado sobre él la perversa inducción de los mal nacidos”.
Más acá en el tiempo, Fernández cambió su postura. Pasó de dudar de que se tratara de un suicidio a decirle a La Nación en una entrevista en 2019, que "la prueba más contundente es que fue un suicidio"