28 de enero de 2022
Un grupo de científicos españoles logró crear un test cutáneo que permite conocer si una persona necesita la aplicación de una dosis de refuerzo de la vacuna contra el coronavirus. Se trata de una prueba que mide los linfocitos T, que, a diferencia de los anticuerpos no decaerían luego de unos seis meses.

Para poder determinar si éstos se encuentran activos, deberá realizarse un pequeño pinchazo seguido de un enrojecimiento en la zona. Si eso sucede, quiere decir que el sistema inmune todavía está en pleno funcionamiento. La inmunóloga Yvelise Barrios, líder del equipo de investigadores del Hospital Universitario de Canarias, aseguró que “estos test son fáciles de realizar, de bajo costo y su fiabilidad es prácticamente del 100%”.
Cabe aclarar que no se trata de un test serológico que mide los anticuerpos. Es una prueba similar a las que se realizan para conocer cuando una persona es alérgica. En este caso, el pinchazo sirve para medir la respuesta inmune-celular y evaluar si es necesario aplicar un refuerzo de la vacuna contra el COVID-19.
Este test mide la capacidad neutralizante que tiene el organismo ante el coronavirus, ya sea luego de la vacunación o tras la infección. Motivo por el cual, se centraron en los linfocitos T, los cuales tiene la capacidad de recordar cómo son los patógenos que combatieron antes y la mejor forma de aniquilarlos.

Barrios junto a su equipo lograron desarrollar un test que detecta linfocitos T específicos para la proteína S (Spike) del SARS-CoV-2, responsable de ingresar en las células para lograr la infección.
Al respecto, ya se realizaron pruebas en personas vacunadas con Pfizer, Moderna, Janssen, AstraZeneca e incluso Sputnik V, a pesar de que este suero no esté autorizado en España. “En personas inmunosuprimidas hay que dar más tiempo para que la respuesta inmune sea más vigorosa y la evaluación sea mejor”.
El test funciona con un simple pinchazo y el resultado lo brinda el propio cuerpo. Para que el sistema inmune muestre su poderío se aplica “una parte de la proteína S del coronavirus fabricada en laboratorio y sin ningún efecto dañino. No estamos metiendo virus vivos en el organismo”.
La espera se extiende por uno o tres días y el resultado es cuando una pequeña zona del lugar donde se realizó el pinchazo, generalmente el brazo, muestra una reacción en forma de inflamación o enrojecimiento. Si es así, los linfocitos T están listos para combatir al Covid-19.
Respecto a la comercialización del mismo, la científica adelantó que “la empresa canadiense Biovaxy lo está haciendo y estará disponible en los próximos meses”.