8 de febrero de 2022
Miguel Ángel Russo, entrenador del Al-Nassr de Arabia Saudita, habló sobre la enfermedad que pudo superar, su salida de Boca y la relación con Juan Román Riquelme.

Antes de que Sebastián Battaglia agarre como entrenador de Boca, Miguel Ángel Russo era el técnico. Tras su salida, se fue a dirigir a Arabia Saudita el Al-Nassr donde lleva ocho victorias en fila. En una charla con Super Deportivo Radio, expresó cómo transitó su partida del Xeneize: “Mi duelo, tras mi salida de Boca, fue aislarme y encontrarme a mí mismo. Algunos quizás no comparten mi idea y quieren ir y romper todo y yo digo que no, porque primero hay que hacer un análisis y todo lo que se dice en caliente es negativo”.
También, se refirió a su relación con Juan Román Riquelme: “Lo que valoro de Riquelme es que me fue a buscar en un momento importante y decisivo de su carrera como dirigente. Esas cosas no son normales y naturales, porque Boca no es fácil para nadie”.
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Y agregó: “No soy egoísta, ojalá Boca pueda ganar la Copa Libertadores. Uno ya está en la historia. Gracias a Dios, yo estoy: al lado de Lorenzo y de un prócer como Bianchi y después viene Miguel Russo”.
Por otra parte, se acordó, emocionado, del cáncer que superó: “Siempre fui positivo. Nunca le tuve miedo a la muerte y nunca pensé en la muerte. En mis peores momentos, solo pensaba que me faltaba mucho por hacer. Fui un inconsciente, que le hizo muy bien a mi cabeza. Yo me reía, porque era tanto el cariño que me dieron, que venían y me decían; que bien estás Miguel y yo sabía que estaba muy mal y delicado. Estoy escribiendo un libro sobre esta experiencia que por suerte pude superar”.
Además, contó una experiencia que tuvo en Colombia, mientras transitaba la enfermedad: “Yo jugué, como entrenador de Millonarios, las finales contra Independiente de Santa Fe. Como si fuera un Boca – River acá. Eso fue en diciembre y dos días antes me habían dado con quimioterapia y estaba mal. Yo estaba como loco gritando abajo de la lluvia. El oncólogo mío no entendía nada. Y decía: "es imposible que este tipo esté viviendo lo que está viviendo y hace 48 horas paso por una situación distinta". Yo fui un inconsciente. El hecho de ver rodar la pelota me sanaba más que lo demás”.