22 de febrero de 2022
El 15 de noviembre del 2021, el Tribunal Oral Federal N° 2 le concedió la libertad condicional al exsecretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, condenado a 5 años y medio de prisión por el choque del tren Sarmiento de aquel 22 de febrero del 2012 que causó la muerte de 51 personas y dejó 789 heridos en la Tragedia de Once, de la cual se cumplen 10 años.

El exfuncionario fue detenido el 5 de octubre del 2018 y recuperó la libertar por haber cumplido los dos tercios de la pena, computando el tiempo transcurrido efectivamente en prisión más las reducciones por estímulos educativos. A la pena de Schiavi se la favoreció con una reducción de 253 días por estímulo educativo a raíz de los cursos que realizó en el penal donde estuvo detenido, los cuales son: Introducción al Diseño; Panadería básica; Herramientas digitales para solucionar problemas y facilitar la vida cotidiana; Fotografía básica de objetos y productos; Uso de las tres R: reducir, reutilizar, reciclar; Cómo realizar trabajos grupales utilizando Google Drive; Nociones de primeros auxilios; Facilitación del Diálogo; Gestión Constructiva de la conflictividad Social; Inteligencia Artificial-El futuro de la automatización.
LEER MÁS: Detienen a un chofer de Uber que drogaba y abusaba de sus pasajeras
"El requisito temporal exigido al día de la fecha se encuentra cumplido, ello a los efectos de que Schiavi pueda acceder al beneficio solicitado. Cada una de las áreas concluyó que el camino transitado por Schiavi dentro del régimen penitenciario ha sido favorable, logrando así potenciar sus cualidades y fortalecerse para poder afrontar el medio libre, lo que se ve reflejado en los guarismos conceptuales alcanzados que han ido en constante evolución", expresaba la resolución de una treintena de páginas.
Schiavi fue condenado como "partícipe necesario del delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, en concurso real con el delito de estrago culposo agravado por haber causado la muerte de 52 personas y lesiones en 789 personas, en calidad de autor".
Al quedar en libertad, debió cumplir una serie de normas de conducta tales como "residir en el lugar que determine el auto de soltura y someterse al cuidado de un patronato -Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal- no cometer nuevos delitos, realizar un tratamiento psicoterapéutico de seguimiento y contención", aunque el fallo advirtió que "todo ello bajo apercibimiento de revocar su soltura".
Juan Pablo Schiavi y otros funcionarios "tenían la obligación de supervisar el control y la fiscalización del sistema de transporte ferroviario, deber que deliberadamente incumplieron; todo lo cual ocasionó un paulatino deterioro del material rodante y la disminución de su vida útil, ocasionándose un enorme perjuicio al patrimonio estatal. Se calificó este suceso como constitutivo del delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública".
Por eso se dio por corroborado que hubo una "negligente conducción del maquinista, sino que además encontraba explicación en una diversidad de factores que se encuentran ampliamente descriptos en la sentencia y que responden a las pésimas condiciones en que se explotaba el servicio, a partir de las políticas empresariales verificadas y la ausencia de los controles serios por parte de la Secretaría de Transporte, que representaba un constante peligro para la vida de las personas que a diario utilizaban los trenes que circulaban con un deficitario estándar de eficiencia y seguridad".