1 de marzo de 2022
Desde el mediodía, el presidente Alberto Fernández brindó un discurso ante el Congreso de la Nación en el marco de la apertura de las sesiones ordinarias 2022. En 98 minutos y por cadena nacional, el jefe de Estado realizó un repaso de su mandato, cuestionó a la oposición y habló sobre el pendiente acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). También, adelantó las pautas para lo que queda de su presidencia.

Pero, ocurrió una insólita perlita durante el final de su discurso. Es que Alberto Fernández se olvidó de cumplir con el paso formal establecido por la ley. Es decir, se olvidó de dejar oficialmente inauguradas las Sesiones Ordinarias del Congreso de la Nación.
Ni bien terminó su presentación, la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, tomó el micrófono y despidió a los presentes en el recinto. “Doy por finalizada la Asamblea Legislativa”, dijo.
Sucede que, para concluir con su discurso ante la Asamblea Legislativa, el presidente utilizó una frase del libro “Historia de dos ciudades”, de Charles Dickens: “Al iniciar estas palabras llamé la atención sobre este tiempo singular que atravesamos. En el inicio de su 2Historia de dos ciudades’, Dickens describe una época del mundo que tiene plena vigencia en este presente. Dickens decía: ‘Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos. La edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero nada teníamos, íbamos directamente al cielo y nos perdíamos en sentido opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, en lo que se refiere tanto al bien como al mal, solo es aceptable la comparación en grado superlativo’”.

“Esta época bisagra de la historia, de Argentina, del mundo, del universo, necesita que le propongamos un sueño. Un propósito: queremos dejar de ser víctimas de todo y pasar a ser propulsores de algo. Pasar del miedo a la ilusión. De la muerte a la creación. Hay que sacar la utopía del pasado y volver a ponerla en el futuro”, concluyó. Y remató con un “muchas gracias”.
Posteriormente, Cristina Kirchner aseguró que “habiéndose cumplido el artículo 99 inc 8vo, doy por finalizada la Asamblea Legislativa. Muchas gracias a todos y a todas”. Pero lo cierto es que el artículo 99 inc 8vo no se cumplió.