9 de marzo de 2022
Mientras que la nafta no para de subir en el mundo por el avance del precio internacional del petróleo, los surtidores en la Argentina se encuentran en una situación algo incómoda. En la jornada de ayer, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció que prohibirá la importación de petróleo ruso. Previo al anuncio, el precio de los combustibles llegó a tocar los US$130. Tanto el crudo de Texas como el barril Brent cerraron por debajo de ese valor, pero a niveles históricamente altos. En el primer caso, el avance desde que comenzó la invasión de Rusia a Ucrania fue del 35%.

En nuestro país los precios siguen congelados, a la espera de que YPF dé su señal y suba sus precios para que las demás petroleras puedan seguirla. A precio del dólar blue, el de libre acceso para los argentinos y los extranjeros que visitan el país, el litro de nafta ronda los 50 centavos de dólar. En Uruguay, el valor más que se triplica, a US$1,70. En Brasil se consigue a US$1,26. En Chile, a US$1,21 y en Paraguay, a US$1,11.
Asimismo, las estaciones de servicio en la provincia de Misiones tuvieron que imponer precios diferenciales y cupos para los autos que llegaban desde países limítrofes para cargar nafta en Argentina tras cambiar sus divisas en el mercado blue. Desde la cámara que nuclea a estacioneros argentinos, Cecha, indicaron que el aumento del consumo en la Argentina está impulsando mayores importaciones de nafta y diésel.
Cabe hacer mención que, por ahora, la nafta subió un 9% en febrero y se esperan nuevas señales de YPF. En la Argentina, el valor en surtidor no está regulado por ningún organismo, pero hay una regulación de hecho que surge de que la petrolera con control estatal decide cuándo aumenta los valores y las demás la siguen. La coordinación es para no perder clientes si una se adelanta a la otra.
La importación de al menos 70 barcos de gas natural licuado (GNL) para cubrir la demanda en invierno significará un gran inconveniente para las reservas estresadas del Banco Central, con el precio internacional subiendo.
Según un cálculo elaborado por la consultora Economía & Energía, el año pasado la Argentina importó GNL a US$8,4 por MMBTU. Si el precio de importación durante 2022 se eleva hasta los 20 USD/MMBTU, el costo de importación se incrementaría en US$1520 millones. Pero, si se mantienen los precios actuales de GNL el costo de importación respecto de 2021 se elevaría hasta los US$5411 millones.