11 de marzo de 2022
Esta madrugada, la Cámara de Diputados le dio media sanción al proyecto por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por el refinanciamiento de la deuda. Desde el kirchnerismo duro, con el líder de La Cámpora a la cabeza, Máximo Kirchner, juntaron una importante cantidad de votos en contra del proyecto que profundizaron la grieta dentro del Frente de Todos.

Precisamente, fueron 41 votos repartidos entre rechazos, 28, y abstenciones 13, una cifra total mayor a la que se esperaba.
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A través de un extenso PDF de 15 carillas que se difundió desde el despacho de Máximo Kirchner, el kirchnerismo duro explicó los motivos por los cuales no acompañaron el proyecto de ley que con tantas ansias impulsaban el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía Martín Guzmán.
Entre las conclusiones del texto se alerta que “resulta completamente desatinado aplicar un plan de ajuste en las actuales circunstancias del país”. También advierte que “la aplicación de las políticas del presente acuerdo no sólo no van a solucionar ninguno de los problemas estructurales de la economía bimonetaria argentina, (sino que) los van a agravar”.
El documento aclara que “el problema no es firmar con el FMI”, porque “está claro que, si tenemos una deuda con el Fondo Monetario Internacional, tenemos que firmar un acuerdo con ese organismo. El problema, entonces, no es firmar. El problema es qué se firma”. Según plantean, “el reconocimiento de deuda obliga a abordar el tema más importante: quién va a pagar esta deuda contraída en forma tan irregular cuando, además, buena parte de la misma, fue fugada del país”.
El texto resalta que “para ello el Estado argentino, en sus tres poderes, cuenta con la suficiente información para elaborar alternativas justas y equitativas que impidan descargar sobre las espaldas del pueblo argentino, una vez más, el peso de una deuda que sólo aprovechan ínfimas minorías”.
Ante los rumores sobre una presunta extinción de la causa penal contra la administración del ex presidente Mauricio Macri por el endeudamiento irregular de 2018 con el FMI, sostienen que “el reconocimiento de deuda” convalidado en el acuerdo con aval legislativo “no implica olvido de las responsabilidades que se están discutiendo en sede penal. También exigirá una actitud y un concepto diferente de estrategias de negociación en el marco de aquella revisión”.
Por último, remarcan que el acuerdo “no relaja la corresponsabilidad” del FMI en el financiamiento de la fuga de capitales entre 2018 y 2019. “Esto no es meramente simbólico, sino que implica de manera directa que el organismo no haya realizado mayores esfuerzos para brindarnos un ‘mejor’ acuerdo. El eventual fracaso de este acuerdo tendría nuevamente al FMI resguardado de responsabilidad y al Gobierno argentino como responsable”.