18 de marzo de 2022
Comienza una nueva etapa en el Palacio de Hacienda tras convertirse en ley el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En la jornada del jueves, con el voto dividido del Frente de Todos y el apoyo fundamental de Juntos por el Cambio, el Senado convirtió en ley el acuerdo con el organismo internacional por el refinanciamiento de la deuda. Ahora, el ministro de Economía, Martín Guzmán, deberá terminar de cerrar el programa con los objetivos, esperar que el directorio del FMI lo apruebe y enfrentar al desafío más urgente: la inflación.

El Gobierno argumentó su defensa hacia el acuerdo con el FMI con el objetivo de evitar el default y de brindar estabilidad macroeconómica. La cartera económica se comprometió a bajar el déficit y reducir los subsidios, metas que deberá cumplir en un escenario de creciente suba de precios. Si bien reconocen que el acuerdo no soluciona los problemas, desde el Gobierno confían en que permitirá comenzar a enfocar el programa económico a objetivos de corto plazo y generará estabilidad en los mercados.
Para destrabar el acuerdo con el Fondo en el Congreso, el Gobierno cedió al pedido de Juntos por el Cambio de votar solamente la refinanciación de la deuda, dejando afuera el anexo 2 con el programa económico y las metas, que es lo que Guzmán deberá terminar de definir con el organismo. Cabe mencionar que el próximo 22 de marzo, Argentina debía enfrentar uno de los desembolsos más alto, por eso la urgencia de contar con el aval del Congreso para renegociar la deuda antes de esa fecha.
Uno de los puntos principales de ese programa económico será el de la reducción del déficit fiscal primario a 2,5% este año y a 1,9% en 2023. Parte vendrá de la baja de subsidios y aumento de recaudación vía impuestos, pero también de un freno en el gasto social.
Por su parte, desde el ministerio de Desarrollo Social, conducido por Juan Zabaleta, confirmaron a las organizaciones sociales que no se habilitarán nuevos planes y reiteraron que el objetivo es reconvertirlos en trabajo.

El presidente Alberto Fernández dará un mensaje a los argentinos con el foco puesto en la “guerra contra la inflación”. Desde el Gobierno saben que el alza de precios tiene un fuerte componente de expectativas y que para lograr contenerla deberá combinar distintas variables. La idea del jefe de Estado es darle forma al postergado acuerdo de precios y salarios, sentando en la mesa de negociación a empresarios, trabajadores y grandes jugadores del mercado.
En tanto, la Secretaría de Comercio Interior, liderada por Roberto Feletti, avanza con los acuerdos de precios, algo que hasta ahora pocas veces dio resultados para contener la inflación.